En una determinación de alto impacto administrativo, el Gobierno Nacional ha decidido relevar de sus funciones al presidente de la Fiduprevisora, Diego Andrés Salcedo Monsalve, mediante la expedición oficial del correspondiente decreto que formaliza la solicitud de su renuncia al cargo. La sorpresiva desvinculación legal del alto funcionario se conoció a través de fuentes de la rama ejecutiva en la capital del país, marcando un quiebre en la cúpula de una de las entidades financieras y fiduciarias estatales más importantes para el manejo de los fondos públicos.
La salida de Diego Andrés Salcedo Monsalve se produce en un escenario de profunda agitación política e institucional, coincidiendo exactamente con la coyuntura de la transición de gobierno de cara a las próximas elecciones presidenciales y los polémicos nombramientos en el gabinete de ministros. La Fiduprevisora, entidad encargada de administrar recursos de enorme sensibilidad social como los fondos prestacionales del magisterio y contratos clave de infraestructura, quedará de manera provisional bajo un encargo o a la espera de la designación oficial de una nueva jefatura que asuma los desafíos operativos y de transparencia que exige el sector público.







