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Gobierno confirma traslado de cuerpos a Bogotá y refuerza proceso de identificación tras tragedia del Hércules

MinDefensa Medicina Legal Crédito: Colprensa.

El Gobierno nacional avanza en la atención integral de la tragedia aérea ocurrida en Puerto Leguízamo, Putumayo, luego de que el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, confirmara el traslado de los cuerpos de los uniformados fallecidos a la ciudad de Bogotá, donde se adelantan los procesos forenses para su plena identificación y posterior entrega a sus familias.

El alto funcionario explicó que, tras el accidente del avión Lockheed C-130H Hércules ocurrido el 23 de marzo de 2026, las autoridades activaron de inmediato los protocolos de emergencia para recuperar los restos de las víctimas y garantizar un manejo digno y técnico del proceso. La aeronave, en la que viajaban 126 personas, se precipitó a tierra pocos minutos después del despegue, dejando un saldo cercano a 70 fallecidos y decenas de sobrevivientes.

De acuerdo con Sánchez, los cuerpos fueron trasladados en aeronaves militares hasta el Comando Aéreo de Transporte Militar en Bogotá, desde donde pasaron a custodia del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Allí se adelantan procedimientos especializados que incluyen análisis genéticos, odontológicos y de identificación plena, con el objetivo de evitar errores y garantizar certeza a las familias.

El ministro enfatizó que este proceso se desarrolla con el mayor rigor técnico y sensibilidad humana, destacando que no se trata solo de cifras, sino de vidas que representaban el compromiso de las Fuerzas Militares con el país. En sus declaraciones, reiteró el acompañamiento institucional a los familiares, quienes reciben apoyo psicológico y logístico durante este difícil momento.

Asimismo, Sánchez anunció que se inició una investigación exhaustiva para determinar las causas del accidente, descartando preliminarmente la hipótesis de un ataque armado y enfocando los esfuerzos en establecer si existieron fallas técnicas o situaciones operativas que derivaron en la emergencia.

El proceso de identificación de los cuerpos se ha visto retador debido a las condiciones en las que quedaron tras el impacto y posterior incendio de la aeronave, lo que obligó a centralizar las labores forenses en Bogotá para garantizar estándares adecuados y mayor capacidad técnica.

Mientras tanto, las Fuerzas Militares y el Gobierno nacional preparan ceremonias de homenaje en distintas regiones del país, donde los uniformados serán despedidos con honores, reconociendo su labor y sacrificio en cumplimiento del deber.

Esta tragedia, considerada una de las más graves en la historia reciente de la aviación militar colombiana, no solo ha generado conmoción nacional, sino que también ha puesto en evidencia la importancia de fortalecer los protocolos de seguridad aérea y los procesos de respuesta ante emergencias.

En medio del dolor, el país avanza en un proceso que busca brindar respuestas a las familias, honrar la memoria de las víctimas y esclarecer las causas de un accidente que dejó una huella profunda en Colombia.