El Gobierno de España confirmó que permitirá la llegada a las Islas Canarias del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ha generado alerta internacional, en una decisión sustentada en criterios humanitarios y en coordinación con organismos de salud global.
La medida fue adoptada tras una solicitud de la Organización Mundial de la Salud, que ha venido monitoreando la situación sanitaria a bordo de la embarcación, donde se han registrado varios casos de la enfermedad, incluyendo al menos tres fallecimientos y otros pacientes en estado crítico.
El crucero, que transporta cerca de 150 personas entre pasajeros y tripulación, se encuentra actualmente frente a las costas de Cabo Verde, país que no autorizó el desembarco al considerar que no cuenta con la capacidad suficiente para gestionar una emergencia de esta magnitud.
Ante este escenario, España decidió intervenir como el punto más cercano con infraestructura médica adecuada, asumiendo la atención de los afectados y coordinando su posterior traslado a sus países de origen. Además, se confirmó que el médico del barco, quien se encuentra en estado grave, será trasladado de urgencia a territorio español para recibir atención especializada.
El Ministerio de Sanidad español explicó que el protocolo de recepción aún está en fase de definición, pero se adelantó que incluirá estrictas medidas epidemiológicas para evitar cualquier riesgo de contagio a la población local.
La situación ha generado debate dentro de las autoridades regionales. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, había manifestado inicialmente su preocupación frente a la llegada del buque, sugiriendo que la atención se realizara en el lugar donde se encuentra anclado. Sin embargo, la decisión final del Gobierno central priorizó la atención humanitaria y el cumplimiento de compromisos internacionales.
El brote de hantavirus, una enfermedad que generalmente se transmite por contacto con roedores infectados y que en raras ocasiones puede propagarse entre personas, ha sido objeto de seguimiento por parte de expertos debido a la posibilidad de contagios en espacios cerrados como el de un crucero.
Las autoridades sanitarias han insistido en que el riesgo para la población general es bajo, siempre que se cumplan los protocolos de aislamiento y control. Mientras tanto, el arribo del barco a Canarias se espera en los próximos días, donde se desplegará un operativo médico integral para evaluar a todos los ocupantes de la embarcación.
Este caso pone en evidencia los desafíos que enfrentan los sistemas de salud ante emergencias en entornos internacionales y refuerza la importancia de la cooperación entre países para responder a situaciones sanitarias de alto impacto.






