En medio del calendario tributario del país, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales emitió una serie de recomendaciones clave para que las empresas presenten correctamente su declaración de renta correspondiente al año gravable 2025, evitando inconsistencias que podrían derivar en sanciones económicas y procesos de revisión.
La entidad recordó que todas las personas jurídicas están obligadas a declarar renta en Colombia, independientemente de si registraron ingresos o actividad económica durante el periodo, un aspecto que suele generar confusión entre empresarios que creen que la inactividad los exime de esta responsabilidad.
Dentro de los puntos más relevantes, la DIAN enfatizó la importancia de reportar de manera precisa el patrimonio y los pasivos, ya que errores en estos rubros pueden desencadenar sanciones por inexactitud o la necesidad de corregir la declaración posteriormente, lo que incrementa los costos y riesgos legales.
El cronograma establecido indica que las empresas deberán presentar su declaración y pagar la primera cuota entre el 12 y el 26 de mayo de 2026, mientras que la segunda cuota deberá cancelarse entre el 9 y el 23 de julio, dependiendo del último dígito del NIT.
Además de los errores en el manejo del patrimonio, la autoridad tributaria alertó sobre otras fallas frecuentes como la omisión de ingresos, inconsistencias con la información reportada por terceros y la falta de soportes para deducciones, situaciones que pueden activar requerimientos oficiales o auditorías.
Expertos en materia tributaria advierten que una de las principales causas de errores se origina durante el año contable, cuando las empresas no registran adecuadamente sus operaciones o pierden soportes, lo que se traduce en dificultades al momento de consolidar la información fiscal.
La DIAN también recordó que el patrimonio bruto corresponde a todos los bienes y derechos con valor económico que posea la empresa al cierre del año, incluyendo activos como efectivo, inversiones, inventarios y propiedades, elementos que deben ser correctamente declarados para evitar inconsistencias.
En cuanto a las sanciones, el incumplimiento de los plazos o la presentación incorrecta de la declaración puede generar multas que van desde recargos por extemporaneidad hasta penalidades más altas en caso de omisiones graves o inconsistencias significativas.
Este nuevo llamado de la DIAN se da en un contexto donde el control fiscal se ha fortalecido mediante el cruce de información digital, lo que permite detectar con mayor precisión cualquier diferencia entre lo declarado y los registros oficiales.
Con estas recomendaciones, la entidad busca que las empresas cumplan de manera adecuada con sus obligaciones tributarias, evitando sanciones y garantizando mayor transparencia en el sistema fiscal colombiano, en un año clave para la gestión financiera de las organizaciones en el país.






