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El Traumatólogo Robert Castillo nos cuenta sobre los Tratamientos Ortobiologicos

¿Te has lesionado?, ¿te han recomendado una cirugía?. Antes de tomar una decisión definitiva, te invito a conocer los tratamientos ortobiológicos, una alternativa innovadora que puede ayudarte a recuperarte de forma más natural y eficaz.

¿Qué son los tratamientos ortobiológicos? Imagina que tu cuerpo tiene un equipo de reparación natural. Los tratamientos ortobiológicos potencian este equipo, ayudando a tu cuerpo a sanar de forma más rápida y eficiente.

Estos tratamientos utilizan componentes de tu propio organismo para estimular la regeneración de tejidos dañados, como huesos, músculos, tendones y ligamentos.

¿A qué tipo de pacientes está dirigida la Ortobiología? La Ortobiología se aplica sobre todo en personas con procesos degenerativos crónicos, como la artrosis de rodilla o cadera o la tendinitis en hombros y codos. Estas patologías afectan a la calidad de vida del paciente, ya que producen dolor incluso en reposo. Lo que se busca con las técnicas de la Medicina Regenerativa es evitar las cirugías agresivas como las prótesis o retrasar la necesidad de la prótesis durante años. Además, se logra disminuir la necesidad de tomar medicinas para el dolor y la inflamación que tienen efectos perjudiciales para la salud. De estos tratamientos pueden beneficiarse tanto deportistas, que necesitan recuperarse de sus lesiones en el menor tiempo posible, como pacientes que presenten fracturas difíciles de consolidar.

¿En qué consisten los tratamientos ortobiológicos? Para estimular el potencial regenerativo de los tejidos se emplean técnicas tanto de la medicina como de la cirugía. Las terapias más habituales son: • Factores de crecimiento y citoquinas: son proteínas que se obtienen de la sangre del paciente y facilitan el trabajo de las células para generar tejido sano y controlar la inflamación. • Células Mesenquimales (también llamadas “Células Madre”): se obtienen células desde el hueso, grasa o sangre del propio paciente. Estas son capaces de reproducirse y diferenciarse en células de diferentes tejidos: hueso, cartílago o tendón, y se activan cuando el tejido se ha dañado y hay que repararlo. • Biomateriales: se usan moléculas que conforman nuestros tejidos, como el Ácido Hialurónico o el Colágeno.

Estas se modifican para formar mallas o geles que sirven como “andamios” en los que crecen las células reparadoras. Además, promueven la multiplicación de las células regeneradoras, que a su vez secretan factores de crecimiento.

En la mayoría de las ocasiones estos tratamientos sólo requieren una extracción de sangre y una inyección en la parte dañada. En algunos casos también se emplea cirugía poco agresiva, como la artroscopia, para implantarlas. Generalmente, se aplica una combinación de los distintos tipos de terapia regenerativa para lograr un tratamiento personalizado y el máximo beneficio para el paciente.

¿Son realmente seguros? Los tratamientos de la Ortobiología están mostrando ser muy eficaces y seguros, al utilizar el material biológico que se obtiene del propio paciente y volverlo a implantar o inyectar, tras procesarlo para potenciar su capacidad de curación, el riesgo de rechazo y de presentar efectos adversos es mínimo. Antes de someterte a una cirugía, te recomiendo explorar las opciones de tratamientos ortobiológicos. Estos tratamientos ofrecen una alternativa segura y efectiva para muchas lesiones, permitiéndote recuperar tu movilidad y calidad de vida.

¡No dudes en consultarme para obtener más información! @drrobertcastillo

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