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El Rey Momo Adolfo Maury rinde tributo al legado del Congo Grande con un vestuario cargado de historia y simbolismo

En el marco de la Gran Parada de Fantasía del Carnaval de Barranquilla 2026, el Rey Momo Adolfo Maury protagonizó uno de los momentos más significativos de la jornada al presentar un traje inspirado en la fuerza cultural del Congo Grande de Barranquilla, una de las expresiones más emblemáticas de la tradición afrocaribeña. Bajo el concepto El Renacer del Congo, el soberano llevó a escena una propuesta artística que resaltó la memoria, la resistencia y el valor patrimonial de esta danza que cumple 150 años de historia dentro de la fiesta más grande del Caribe colombiano.

El diseño del vestuario destacó por una imponente composición de plumas y detalles en tonos naranja, rojo carmesí, dorado y negro, colores que evocan el fuego y la energía transformadora del sol, elementos simbólicos que representan la capacidad de las tradiciones para mantenerse vivas a través del tiempo. La propuesta estética buscó transmitir el espíritu de resiliencia que ha caracterizado al Congo Grande, una danza que ha atravesado generaciones consolidándose como referente cultural y símbolo de identidad para la ciudad.

Durante su recorrido por la Vía 40, Maury expresó a través de este atuendo un mensaje de orgullo colectivo y reconocimiento a las familias y hacedores que han sostenido la tradición con disciplina y pasión. El traje no solo fue concebido como una pieza artística, sino como un homenaje a la historia viva del Carnaval, recordando que la cultura popular se fortalece con el legado de quienes han defendido sus raíces a pesar de los desafíos.

La participación del Rey Momo en la Gran Parada de Fantasía reafirmó el protagonismo del Congo Grande dentro de la agenda carnavalera y resaltó la importancia de visibilizar las expresiones afrodescendientes que forman parte esencial del patrimonio cultural de Barranquilla. Con esta puesta en escena, el soberano del Carnaval 2026 destacó que la tradición sigue renovándose, manteniendo su esencia mientras continúa inspirando nuevas generaciones que encuentran en la música y la danza un símbolo de identidad y esperanza.