La cadena farmacéutica Cruz Verde anunció oficialmente que dejará de operar como dispensador de medicamentos para los afiliados de EPS Sanitas a partir del 1 de octubre de 2026, una decisión que marca un punto de inflexión en la prestación de servicios de salud para millones de usuarios en el país.
El anuncio, comunicado a las directivas de la EPS y a las autoridades del sector, confirma que el contrato vigente entre ambas compañías finalizará el próximo 30 de septiembre de 2026 y no será renovado. Con esto, se cierra una relación que durante años permitió a los pacientes acceder a sus tratamientos a través de la red de farmacias de Cruz Verde.
Desde la compañía farmacéutica explicaron que la decisión fue tomada con suficiente anticipación para facilitar un proceso de transición organizado, en el que la EPS deberá designar nuevos gestores encargados de garantizar la entrega de medicamentos a sus afiliados. Mientras tanto, se aseguró que el servicio continuará prestándose con normalidad hasta la fecha de finalización del convenio.
El impacto de esta medida será significativo, teniendo en cuenta que EPS Sanitas es una de las aseguradoras más grandes del sistema de salud colombiano, con millones de afiliados que dependen de la dispensación oportuna de medicamentos incluidos en el Plan de Beneficios en Salud.
Además, se conoció que durante el periodo de transición, Cruz Verde acompañará a la EPS en el proceso de empalme con los nuevos operadores farmacéuticos que asuman la distribución, con el objetivo de evitar afectaciones en la continuidad de los tratamientos médicos.
Este anuncio también revive tensiones previas entre ambas entidades. En años recientes, se registraron desacuerdos relacionados con obligaciones financieras, incluso con advertencias sobre posibles suspensiones en la entrega de medicamentos debido a deudas acumuladas, lo que obligó en su momento la intervención de organismos de control para garantizar la atención a los usuarios.
Con este nuevo escenario, el sistema de salud colombiano enfrenta un nuevo reto logístico y operativo. La responsabilidad recaerá ahora en EPS Sanitas, que deberá reorganizar su red de distribución farmacéutica para asegurar que, a partir de octubre de 2026, los pacientes continúen recibiendo sus medicamentos sin interrupciones.
La decisión no solo implica un cambio en la operación del servicio, sino que también genera incertidumbre entre los usuarios, quienes deberán adaptarse a nuevos puntos de dispensación y a eventuales modificaciones en los procesos de entrega de sus tratamientos. Entretanto, las autoridades del sector salud seguirán de cerca este proceso para evitar afectaciones en el derecho fundamental a la salud de los colombianos.






