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Comprensión lectora en Colombia: una deuda pendiente con el derecho a aprender

Aunque Colombia ha logrado avances importantes en alfabetización básica, los niveles de comprensión lectora siguen siendo uno de los principales desafíos del sistema educativo. En el marco del Día Internacional de la Educación, la Fundación Instituto Natura llamó la atención sobre la urgencia de fortalecer las habilidades de lectura comprensiva desde los primeros años escolares, una tarea clave para garantizar el aprendizaje a lo largo de la vida.

De acuerdo con el Análisis de rendimiento lector en pruebas Saber 2024–2025, uno de cada tres estudiantes en primaria no alcanza los niveles mínimos de comprensión lectora, una brecha que aparece desde los primeros grados y que, en muchos casos, se mantiene durante toda la trayectoria educativa. Esta realidad se conecta con un fenómeno regional: en América Latina, cerca del 50 % de los niños y niñas no comprende adecuadamente lo que lee al finalizar tercer grado, lo que impacta de forma directa el aprendizaje en todas las áreas del conocimiento.

En el caso colombiano, el panorama resulta aún más preocupante. El Informe de Pobreza de Aprendizajes del Banco Mundial (2022) señala que el 60 % de los estudiantes de escuelas públicas no comprende lo que lee, y que su nivel de lectoescritura no corresponde a su edad. Estas cifras evidencian que saber leer palabras no significa necesariamente “leer para aprender”.

Resultados que reflejan el reto

Los desempeños en evaluaciones internacionales confirman esta situación. En las pruebas PISA 2022, que miden las habilidades de lectura de estudiantes de 15 años, solo el 49 % de los jóvenes colombianos alcanzó el nivel mínimo de competencia lectora establecido por la OCDE, ubicándose por debajo del promedio de los países evaluados. El puntaje nacional en lectura, cercano a los 412 puntos, también se encuentra lejos de la media de la organización.

Para la Fundación Instituto Natura, estos datos revelan un problema estructural que va más allá del aula, pues la comprensión lectora incide en la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas, ejercer sus derechos y participar activamente en la vida social y democrática.

“No podemos conformarnos con cifras de alfabetización formal si nuestros niños y jóvenes no comprenden lo que leen de acuerdo con su edad. La alfabetización debe ser la base para aprender, pensar críticamente y actuar con autonomía”, afirmó Olga Sánchez, directora de la Fundación.

Brechas que se profundizan

El diagnóstico se agrava al observar las desigualdades territoriales y sociales. Las diferencias entre zonas urbanas y rurales, así como entre estudiantes de distintos contextos socioeconómicos, no solo persisten, sino que se han profundizado en los últimos años, afectando especialmente a quienes tienen menor acceso a recursos educativos de calidad.

Un movimiento regional por la lectura

En diciembre de 2025, la Fundación Instituto Natura participó en el Encuentro Regional del Movimiento por la Comprensión Lectora, un espacio que reunió a expertos, autoridades educativas y organizaciones sociales de América Latina para compartir experiencias y estrategias exitosas en alfabetización. Durante el evento se destacó la importancia de establecer metas claras, sistemas de monitoreo y políticas públicas basadas en evidencia, con especial énfasis en la enseñanza explícita de habilidades lectoras desde la educación inicial.

En Colombia, la Fundación hace parte de la iniciativa Colombia Se Escribe Leyendo, una alianza público-privada que trabaja en el diseño e implementación de políticas educativas integrales orientadas a fortalecer la comprensión lectora desde los primeros años de escolaridad.

Un llamado urgente a la acción

En este Día Internacional de la Educación, la Fundación Instituto Natura reiteró la necesidad de avanzar hacia políticas que no solo garanticen el acceso a la escuela, sino que aseguren aprendizajes profundos y significativos. Entre las acciones prioritarias se destacan el fortalecimiento de las prácticas pedagógicas en lectura, la evaluación temprana de rezagos y la construcción de alianzas multisectoriales que integren a las comunidades.

“Invertir en alfabetización inicial con enfoque en comprensión lectora es invertir en el futuro de toda una generación y en el desarrollo del país”, concluyó Olga Sánchez.