Recientemente rebautizada como avenida Shakira, está experimentando una transformación integral. Esta obra, impulsada por la Alcaldía Distrital, busca no solo renovar la infraestructura, sino también promover la inclusión y la movilidad sostenible en la ciudad. La intervención inició en el tramo comprendido entre las carreras 38 y 41B, donde ya se adelantan labores sobre ambas aceras. En total, se están adecuando 592 metros lineales por cada lado, con la demolición de antiguos andenes y la instalación de redes renovadas de servicios públicos como acueducto, alcantarillado y gas. Además, se está llevando a cabo la instalación de ductos para soterrar las redes eléctricas y de telecomunicaciones, lo que permitirá liberar el espacio aéreo y mejorar la estética de la vía.
Este proyecto busca transformar el corazón de la ciudad con un enfoque centrado en la accesibilidad y la seguridad. Por ello, los nuevos andenes no solo serán más amplios, sino que contarán con guías táctiles, rampas y señalización inclusiva, garantizando el tránsito cómodo para peatones, personas mayores y ciudadanos con movilidad reducida.
Una obra de impacto social y económico
El alcalde Alejandro Char expresó su entusiasmo frente al avance del proyecto, destacando su importancia tanto para la calidad de vida como para la reactivación económica de la zona:
“Este es el primer paso para que la calle 72 se convierta en un referente nacional en urbanismo incluyente. Estamos renovando este importante eje vial con infraestructura de calidad, pensada para todos los ciudadanos. Además de facilitar el tránsito, impulsará la actividad comercial y turística de la zona. Es una obra que llenará de orgullo a todos los barranquilleros”.
Vecinos, comerciantes y transeúntes han recibido con optimismo los avances de la obra. Clara Isabel, religiosa del monasterio Santa Clara, señaló que estas adecuaciones no solo mejoran la estética del sector, sino que representan un beneficio directo para los más vulnerables: “Ahora los adultos mayores y personas con discapacidad tendrán un paso más seguro. Es una transformación necesaria que nos da tranquilidad y bienestar”.
Detalles técnicos de la transformación
La primera fase del proyecto abarca una extensión aproximada de 2.5 kilómetros, desde la carrera 38 hasta la carrera 60, donde se reconstruirá el pavimento en los tramos deteriorados y se sustituirá el bulevar central por una estructura más funcional y resistente al tráfico vehicular. Así mismo, se instalará un sistema de alumbrado público moderno, con luminarias de alta eficiencia energética que no solo mejorarán la visibilidad nocturna, sino que también reducirán el consumo y los costos de mantenimiento. Todo esto se hace bajo criterios de sostenibilidad ambiental, disminuyendo la huella de carbono del proyecto. El atlántico piensa a futuro ya se proyecta una segunda etapa que se extenderá hasta la Vía 40, añadiendo un kilómetro más de intervención para completar los 3.5 km de obra total sobre este importante corredor vial.
Plan de movilidad para mitigar el impacto vial
Conscientes de la importancia de garantizar la circulación vehicular durante la ejecución del proyecto, la Administración Distrital activó un completo plan de manejo de tráfico. Este contempla el cierre parcial de un carril entre las carreras 38 y 41, permitiendo que las obras avancen sin interrumpir completamente la movilidad.
Para facilitar los desplazamientos, se han habilitado rutas alternas como la calle 73 (en dirección norte-sur hacia la Escuela Normal Superior La Hacienda) y la calle 70B (en sentido sur-norte hacia el estadio Romelio Martínez). Además, orientadores viales están apoyando la circulación en la zona y brindando información a conductores y peatones.
Hacia una nueva cara de la ciudad
La transformación de la calle 72 es parte de una visión más amplia de ciudad que impulsa la actual administración, donde la infraestructura urbana no solo responde a necesidades técnicas, sino también a principios de inclusión, sostenibilidad y cohesión social. “Estamos construyendo la Barranquilla del futuro, donde todos se sientan parte y donde las obras públicas se piensen con sentido humano”, concluyó el alcalde Char. Con la intervención de esta icónica vía, la ciudad da un paso firme hacia un modelo de desarrollo urbano que privilegia la calidad del espacio para todos sus habitantes.