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Atlántico rinde homenaje al Country Club de Barranquilla por un siglo de historia y aporte al desarrollo regional

La Gobernación del Atlántico reconoció la trayectoria del Country Club de Barranquilla al conmemorar sus 100 años de vida institucional, destacando su papel como una de las entidades más influyentes en el crecimiento social, cultural y económico del departamento a lo largo de un siglo.

Durante un acto realizado en la sede principal del club, el gobernador Eduardo Verano de la Rosa hizo entrega de la medalla Puerta de Oro de Colombia, la máxima distinción del departamento, al presidente de la Junta Directiva, Eduardo Enrique Carvajales Marulanda, como símbolo de reconocimiento al impacto que esta institución ha tenido en la región Caribe.

En su intervención, el mandatario resaltó que el Country Club ha sido un espacio donde convergen la tradición y la innovación, generando experiencias que han trascendido generaciones y posicionando al Atlántico como un referente en el ámbito cultural y social. Asimismo, subrayó que el club ha contribuido al dinamismo económico mediante la generación de empleo, la promoción del turismo y la realización de eventos deportivos y sociales de alcance nacional e internacional.

El gobernador también destacó el papel de los socios que han integrado la corporación durante estos cien años, señalando que su liderazgo y compromiso han sido fundamentales para fortalecer la cohesión social y promover valores como la disciplina, la convivencia y la sana competencia en la comunidad atlanticense.

Fundado el 27 de diciembre de 1926 en el tradicional barrio El Prado, el Country Club de Barranquilla surgió gracias a la iniciativa de un grupo de empresarios e inversionistas entre los que se destacan Alberto L. Roncallo, Karl C. y Robert H. Parrish, José A. Blanco, Percey J. Johnson, Manuel J. De La Rosa, Godfrey E. Eyeles, Edward Hughes, Gonzalo Conde Galofre, Marco T. Mendoza Amarís, Max Rehbein Peralta y Francisco Carbonell González, quien además fue su primer presidente.

A lo largo de su historia, la institución ha evolucionado manteniendo su esencia, consolidándose como un escenario clave para la integración social, el desarrollo deportivo y la promoción cultural en Barranquilla. Hoy cuenta con más de 2.500 socios activos y continúa siendo un punto de encuentro para distintas generaciones.

Por su parte, Eduardo Enrique Carvajales Marulanda expresó su gratitud por el reconocimiento otorgado por la Gobernación del Atlántico, destacando que estos cien años han sido posibles gracias al compromiso de las familias que han hecho parte del club, quienes han contribuido al desarrollo no solo de la ciudad, sino también del departamento.

El directivo explicó que el club se proyecta hacia el futuro con un enfoque basado en tres pilares fundamentales: la creación de experiencias memorables para sus socios, la sostenibilidad económica y ambiental, y la consolidación de un modelo moderno con enfoque digital. Además, resaltó iniciativas como el fortalecimiento de la sede campestre en Sabanilla, la protección del entorno natural y el trabajo social con comunidades como Salgar en áreas de educación y salud.

En materia de infraestructura, Carvajales destacó espacios como el Salón Jumbo y los escenarios deportivos, que han permitido albergar eventos de gran relevancia y fortalecer las expresiones culturales de la región.

Con una visión estratégica proyectada hacia el año 2040, el Country Club de Barranquilla continúa consolidándose como una institución emblemática que no solo preserva su legado histórico, sino que también apuesta por la innovación y el desarrollo sostenible.

Este reconocimiento reafirma el valor de las instituciones que, a lo largo del tiempo, han contribuido al progreso del Atlántico, consolidando espacios que fortalecen la identidad, la cultura y el bienestar de la comunidad.