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Así quedarían las fuerzas políticas en las consultas del 8 de marzo y el primer filtro rumbo a la Casa de Nariño

A menos de dos semanas de las consultas interpartidistas convocadas para el 8 de marzo de 2026, distintas encuestas ofrecen un panorama preliminar de cómo podrían repartirse los votos entre los ciudadanos que participen en estos procesos internos. Estas consultas se celebrarán simultáneamente con las elecciones legislativas y constituyen el primer gran filtro en la carrera hacia la Presidencia de la República de Colombia en este ciclo electoral.

Según una medición reciente elaborada por el Centro Nacional de Consultoría (CNC) en alianza con la revista Cambio, la intención de participación revela que casi 40 % de los encuestados afirmó que votaría en la llamada “Gran Consulta por Colombia”, mientras 36,3 % expresó que lo haría en la consulta del Pacto Amplio. Un 16,8 % indicó que no participaría en ninguna de las dos y 7,7 % se mostró indeciso, lo que deja ver cierto grado de incertidumbre sobre la movilización electoral.

En la Gran Consulta por Colombia, donde confluyen aspirantes de sectores más amplios del espectro político, los números muestran una competencia muy estrecha entre varios nombres. La encuestadora ubica a Paloma Valencia al frente de las preferencias con cerca de 15,7 %, seguida por Vicky Dávila con alrededor de 15,1 % y Juan Manuel Galán con un 14,2 %, cifras que se encuentran dentro de un margen de empate técnico.

Detrás de este trío de aspirantes se sitúan otros precandidatos con porcentajes más reducidos pero que podrían jugar un papel relevante según la evolución de la campaña. Juan Daniel Oviedo alcanzó cerca de 6,9 %, mientras que nombres como Aníbal Gaviria (6,1 %), Juan Carlos Pinzón (6,1 %) y Enrique Peñalosa (5,7 %) completan un grupo intermedio. Al fondo de esta escala aparecen figuras con menor intención de voto, entre las que se cuentan David Luna con 3,9 % y Mauricio Cárdenas con 0,7 %, todos con márgenes que dependiendo del comportamiento electoral real podrían variar.

Un dato que sobresale en esta medición es que el porcentaje de ciudadanos que señaló no sentirse representado por ninguno de los candidatos de la Gran Consulta supera individualmente la intención de voto de cualquier aspirante, con una proporción estimada en torno al 20,8 %, lo cual plantea un desafío adicional para las fuerzas políticas que buscan aglutinar respaldo suficiente para ganar legitimidad en estas consultas.

Estas cifras reflejan un escenario competitivo y fragmentado, especialmente en la Gran Consulta, mientras que la consulta del Pacto Amplio —otro de los procesos internos relevantes del 8 de marzo— también ha evidenciado una división de intereses entre los votantes en función de las ofertas programáticas de los distintos grupos y coaliciones.

El resultado de estas consultas no solo definirá qué candidaturas avanzan con mayor fuerza a la primera vuelta presidencial, sino que además servirá como indicio del equilibrio de fuerzas en el teatro político nacional, en un año crucial para determinar el rumbo del ejecutivo colombiano.