La tecnológica Apple Inc. atraviesa un momento de ajustes internos en su estrategia de inteligencia artificial, justo cuando avanza en una ambiciosa renovación de su asistente de voz Siri. En las últimas semanas, la compañía ha registrado la salida de investigadores especializados y de un alto directivo vinculado al desarrollo del asistente, un escenario que vuelve a poner sobre la mesa los retos que enfrenta para competir en un mercado de IA cada vez más disputado.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, al menos cuatro investigadores que participaban en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial decidieron abandonar la empresa recientemente. Varios de ellos optaron por continuar su carrera en compañías rivales como Meta Platforms Inc. y Google DeepMind, atraídos por entornos de investigación con mayor dinamismo y proyectos de IA más consolidados. Estos profesionales hacían parte de los equipos que sustentan las nuevas funciones inteligentes que Apple planea integrar en sus productos.
A este panorama se suma la salida de Stuart Bowers, uno de los ejecutivos que tenía un rol estratégico en la evolución de Siri y que había asumido mayores responsabilidades tras los cambios recientes en la estructura de la división de inteligencia artificial. Su desvinculación es considerada una de las más relevantes dentro del equipo directivo asociado al asistente de voz.
Las salidas se producen en un momento clave para la compañía, que trabaja en una hoja de ruta con dos grandes actualizaciones para Siri. La primera, prevista a corto plazo, busca ofrecer respuestas más contextualizadas mediante un mejor uso de los datos personales del usuario. La segunda, de mayor alcance, apunta a transformar el asistente en una herramienta más conversacional, cercana al formato de chatbot avanzado que hoy domina la competencia en inteligencia artificial generativa.
Este movimiento coincide con una reconfiguración más amplia del liderazgo en IA dentro de Apple. El director ejecutivo Tim Cook decidió relevar a parte de la antigua cúpula de la unidad y asignó la conducción de la estrategia a Craig Federighi, vicepresidente sénior de ingeniería de software. De forma paralela, la compañía ha incorporado ejecutivos con experiencia en inteligencia artificial provenientes de otras grandes tecnológicas para fortalecer sus capacidades internas.
Analistas del sector interpretan este escenario como una muestra de la presión que enfrenta Apple para no perder terreno frente a competidores que han avanzado con mayor rapidez en IA. La creciente competencia por atraer y retener talento especializado se ha convertido en uno de los principales desafíos de la industria, especialmente en áreas como los modelos de lenguaje y los asistentes inteligentes.
Pese a las dificultades, Apple mantiene su apuesta por la renovación tecnológica. Siri sigue siendo una pieza central de su ecosistema, y la compañía confía en que las próximas versiones, apoyadas en arquitecturas de inteligencia artificial más sofisticadas, permitan mejorar la experiencia del usuario y reducir la brecha frente a otras plataformas líderes en IA conversacional.
El momento que atraviesa la firma de Cupertino refleja la complejidad de innovar en un campo tan acelerado como la inteligencia artificial, donde no solo cuenta la tecnología, sino también la capacidad de conservar el talento humano que hace posible competir en la carrera global por los asistentes inteligentes y la IA generativa.

ESCÚCHANOS EN LAVIBRANTE RADIO 📻






