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Alerta por amenazas contra estudiantes en Barranquilla genera preocupación en la comunidad educativa

La circulación de un panfleto amenazante dirigido a estudiantes de varias instituciones educativas del sector de Las Malvinas, en Barranquilla, encendió las alarmas entre docentes, padres de familia y autoridades, quienes manifestaron su preocupación ante la posible escalada de violencia que podría afectar a la población estudiantil en esta zona del suroccidente de la ciudad.

El presidente de la Asociación de Educadores del Atlántico, José Ignacio Jiménez, advirtió que el documento difundido a través de redes sociales menciona supuestas amenazas contra estudiantes que porten uniformes o elementos alusivos a tres instituciones educativas del sector, lo que ha generado temor e incertidumbre en la comunidad académica. Según indicó el dirigente sindical, la situación es aún más preocupante debido a que no se trata del primer caso de intimidaciones que se presenta en instituciones educativas del Distrito.

De acuerdo con lo señalado, las amenazas estarían dirigidas contra estudiantes del Centro Cultural de Las Malvinas, Centro de Esperanza del Sur y el colegio Un Mundo Bolivariano, instituciones que actualmente se encuentran en alerta preventiva mientras se solicita la intervención inmediata de las autoridades para garantizar la seguridad de los estudiantes, docentes y personal administrativo.

Jiménez aseguró que estas intimidaciones representan una escalada preocupante de la delincuencia en Barranquilla, señalando que anteriormente se habían registrado casos de extorsión a comerciantes y amenazas contra docentes, lo que, según afirmó, evidencia un intento de algunos grupos delincuenciales por extender su control hacia el entorno educativo. En ese sentido, el líder sindical hizo un llamado urgente a las autoridades locales y nacionales para convocar un consejo de seguridad que permita adoptar medidas contundentes frente a la situación.

El dirigente también destacó el acompañamiento de la Secretaría de Educación Distrital, encabezada por Paola Amar, quien, según explicó, ha estado atenta a la situación y ha brindado apoyo a la comunidad educativa. Sin embargo, insistió en que la responsabilidad de garantizar la seguridad corresponde a la Alcaldía, la Secretaría de Gobierno y la Policía Nacional, instituciones que, según indicó, deben asumir acciones inmediatas para evitar que la situación se agrave.

Asimismo, hizo un llamado a los padres de familia para que refuercen el acompañamiento a sus hijos y supervisen su actividad en redes sociales, considerando que este tipo de amenazas circulan principalmente por plataformas digitales. También insistió en la necesidad de fortalecer la formación desde los hogares, señalando que la educación integral no solo depende de las instituciones educativas sino también del entorno familiar.

Durante sus declaraciones, el presidente de ADEBA cuestionó además las políticas de seguridad en la ciudad y sostuvo que la comunidad barranquillera ha tenido que adoptar medidas de autoprotección durante los últimos años, lo que, según indicó, refleja la necesidad de fortalecer la presencia institucional y las estrategias de prevención del delito.

Ante este panorama, el líder sindical no descartó la realización de movilizaciones o plantones si no se toman decisiones oportunas para proteger a los estudiantes, señalando que la problemática trasciende al sector educativo y se convierte en un asunto social que involucra a toda la ciudadanía.

Finalmente, Jiménez confirmó que el gremio docente también participará en un paro nacional de 24 horas convocado por la Federación Colombiana de Educadores, en el que, además de las preocupaciones por seguridad, se plantearán inconformidades relacionadas con el sistema de salud del magisterio y el cumplimiento de acuerdos previamente establecidos con el Gobierno Nacional. La comunidad educativa permanece atenta a las decisiones de las autoridades, mientras crece la preocupación por la seguridad de los estudiantes en Barranquilla.