La muerte del excomandante del M-19 y expresidente de la Asamblea Nacional Constituyente Antonio Navarro Wolff, fue lamentada por Gustavo Petro, Ernesto Samper, Álvaro Uribe, Iván Duque e Iván Cepeda, entre otras figuras políticas que destacaron su papel en la reconciliación y la construcción de la Constitución de 1991.
La muerte de Antonio Navarro Wolff, a los 78 años en Bogotá, generó numerosas reacciones en distintos sectores de la política colombiana. El dirigente, que pasó de las filas de la guerrilla del Movimiento 19 de Abril (M-19) a ocupar importantes cargos públicos, fue recordado por su participación en el proceso de paz y su papel en la construcción de la Constitución Política de 1991.
Navarro Wolff tuvo una trayectoria que abarcó varios momentos decisivos de la historia reciente del país. Después de dejar las armas, participó en la vida democrática y llegó a ser presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, alcalde de Pasto, gobernador de Nariño, senador y representante a la Cámara. Su paso por estas instituciones lo convirtió en una de las figuras más reconocidas del proceso de incorporación del M-19 a la política legal.
El presidente Gustavo Petro, quien también perteneció al M-19, recordó a Navarro Wolff como un compañero y destacó el liderazgo que asumió tras el asesinato de Carlos Pizarro, ocurrido en 1990. Según Petro, Navarro fue una voz serena en un momento difícil para el movimiento y defendió la necesidad de continuar por el camino de la paz.
Petro también resaltó su papel al frente de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, cuyo trabajo dio origen a la Constitución que continúa vigente en Colombia.
El expresidente Ernesto Samper se sumó a los mensajes de reconocimiento y lo recordó como un compañero de luchas políticas por la paz. Samper destacó la serenidad con la que Navarro asumió la dirección del M-19 después de la muerte de Pizarro y señaló que su decisión contribuyó a mantener el compromiso con la convivencia democrática.
Desde el Congreso, el senador Iván Cepeda expresó su admiración y respeto por el dirigente, a quien reconoció como uno de los referentes de la izquierda y el progresismo colombiano. Cepeda destacó sus convicciones democráticas y sociales, así como su capacidad para actuar con serenidad en momentos determinantes para el país.
Las reacciones también llegaron desde sectores políticos con los que Navarro mantuvo diferencias ideológicas. El expresidente Álvaro Uribe expresó su solidaridad con la familia y los amigos del dirigente y recordó la relación respetuosa que sostuvieron cuando Navarro era gobernador de Nariño y él estaba al frente del Gobierno nacional.
Por su parte, el expresidente Iván Duque destacó el trabajo que compartieron en la Comisión Tercera del Senado. Aunque reconoció las diferencias políticas que existían entre ambos, aseguró que lograron construir una relación basada en la sinceridad, la franqueza y el respeto. Duque también resaltó la participación de Navarro en la elaboración de la Constitución de 1991 como una muestra de su disposición a buscar acuerdos en beneficio de Colombia.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, lo recordó como un ejemplo de reconciliación y destacó su trabajo como secretario de Gobierno de la capital. Galán señaló que, después de firmar la paz, Navarro mantuvo su compromiso con la democracia y continuó adelante a pesar de las secuelas físicas que le dejó la guerra.
La trayectoria de Antonio Navarro Wolff estuvo marcada por su paso de la lucha armada a la participación institucional, un recorrido que lo llevó a ocupar cargos de elección popular y a intervenir en decisiones fundamentales para el país. Las reacciones tras su fallecimiento reflejaron el reconocimiento de dirigentes de distintas corrientes políticas a su papel en la búsqueda de la paz, la reconciliación y la construcción de acuerdos democráticos.







