La Junta Directiva del Banco de la República decidió este miércoles 30 de septiembre aumentar nuevamente la tasa de interés de política monetaria. El incremento fue de 25 puntos básicos, por lo que pasó de 12 por ciento a 12,25 por ciento.
La decisión fue tomada por mayoría. Cuatro integrantes de la Junta votaron a favor del aumento, mientras dos respaldaron mantener la tasa en 12 por ciento y uno se inclinó por un incremento de 50 puntos básicos.
La medida se conoce en la primera reunión de la Junta Directiva en la que participa Miguel Gómez Martínez como ministro de Hacienda, quien hace parte de este órgano en representación del Gobierno nacional.
La inflación volvió a subir
Uno de los principales elementos que tuvo en cuenta el Banco de la República fue el comportamiento reciente de los precios.
La inflación anual llegó a 6,2 por ciento en agosto, después de haber registrado 6,1 por ciento en junio. El aumento estuvo acompañado por mayores presiones en varios componentes de la canasta familiar.
En alimentos, la inflación anual fue de 6,1 por ciento, mientras que en los bienes y servicios regulados llegó a 6,8 por ciento. Los servicios también mostraron un incremento y alcanzaron una inflación anual de 7,2 por ciento.
La inflación básica, que excluye alimentos y bienes regulados y permite observar con mayor claridad algunas presiones más persistentes sobre los precios, subió a 6,1 por ciento, su nivel más alto del último año.
Las expectativas también aumentaron
Otro dato que llamó la atención del Emisor fue el comportamiento de las expectativas de inflación.
De acuerdo con la encuesta realizada por el Banco de la República en septiembre, los analistas esperan que la inflación cierre 2026 en 6,8 por ciento. Para un horizonte de dos años, las expectativas se ubicaron en 4 por ciento.
La meta de inflación del Banco de la República continúa siendo de 3 por ciento, por lo que las expectativas de los analistas permanecen por encima de ese objetivo.
El Niño aparece entre los riesgos
El Banco de la República también advirtió sobre los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
Según la Junta, una eventual materialización de este fenómeno podría generar nuevas presiones sobre los precios de los alimentos y de algunos bienes y servicios regulados.
A esto se suman otros factores que serán seguidos de cerca en las próximas decisiones, entre ellos la recuperación después del terremoto y las medidas de política fiscal.
Qué significa la nueva tasa
Con el aumento de este miércoles, la tasa de política monetaria queda en 12,25 por ciento.
La tasa de intervención es una de las principales herramientas que utiliza el Banco de la República para influir sobre las condiciones financieras de la economía y contribuir al control de la inflación. Cuando aumenta, las condiciones de financiamiento tienden a ser más restrictivas, lo que puede tener efectos sobre el costo de los créditos y sobre el consumo y la inversión.
El propio Banco de la República señaló que mantiene una política monetaria restrictiva y que la decisión es consistente con la expectativa de que la inflación empiece a moderarse durante 2027.
Miguel Gómez respaldó el incremento
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que durante la reunión se analizaron diferentes factores que están presionando los precios y que finalmente se consideró apropiado realizar un aumento de 25 puntos básicos.
El funcionario calificó el incremento como moderado y señaló que la Junta también decidió esperar nueva información antes de anticipar el impacto que puedan tener factores como El Niño, el terremoto y otros movimientos sobre los precios.
El camino de las tasas durante 2026
La decisión de septiembre se suma a los movimientos realizados durante este año.
En junio, la Junta aumentó la tasa en 75 puntos básicos y la llevó a 12 por ciento. En julio decidió mantenerla en ese nivel, aunque la votación también estuvo dividida: cuatro miembros apoyaron mantenerla y tres votaron por un aumento de 50 puntos básicos.
Ahora, con el nuevo incremento, la tasa alcanza 12,25 por ciento y el Banco de la República deberá evaluar en sus próximas reuniones cómo evolucionan la inflación, las expectativas de precios, la actividad económica y los diferentes riesgos que enfrenta el país.
La siguiente decisión dependerá de los nuevos datos que se conozcan sobre la economía colombiana y del comportamiento de los factores que actualmente están ejerciendo presión sobre la inflación.





