El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella dejó sin efecto la designación de Salvatore Mancuso Gómez como gestor de paz, una condición que el excomandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) había recibido durante la administración de Gustavo Petro en 2023.
La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 429 de 2026, expedida el 21 de septiembre, en la que se ordena retirar a Mancuso la condición de gestor de paz y comunicar la determinación a las autoridades correspondientes.
La Presidencia sustentó la medida en las facultades constitucionales y legales del jefe de Estado para dirigir la política de paz y preservar el orden público. La resolución también remite a la Ley 418 de 1997, modificada y prorrogada por la Ley 2272 de 2022.
Una designación que venía desde 2023
Mancuso había sido designado gestor de paz el 14 de agosto de 2023, mediante la Resolución 244, durante el Gobierno de Gustavo Petro.
El objetivo establecido entonces era que aportara su conocimiento y experiencia al diseño de procesos de desarme colectivo de grupos armados ilegales, con prioridad en las zonas donde había tenido presencia durante su trayectoria dentro de las AUC.
Antes de esa designación, Mancuso había manifestado su disposición a entregar información sobre el conflicto armado colombiano y a participar en iniciativas relacionadas con la política de paz del Gobierno Petro.
La figura generó debate desde su creación por el pasado de Mancuso como uno de los antiguos comandantes de las AUC y por el papel que se le asignó dentro de una estrategia oficial de paz.
El Consejo de Estado ya había suspendido la designación
La decisión del Gobierno de De la Espriella se conoce después de una actuación del Consejo de Estado.
En agosto de 2026, la Sección Primera del alto tribunal suspendió provisionalmente los efectos de la Resolución 244 de 2023 que había designado a Mancuso como gestor de paz. Entre los cuestionamientos analizados estuvo la falta de precisión de la resolución sobre aspectos como el tiempo, el territorio y las actividades que debía desarrollar en esa condición.
La suspensión fue una medida cautelar dentro del proceso judicial y no representaba, por sí sola, una decisión definitiva sobre la legalidad de la designación original.
Qué cambia con la nueva decisión
Con la Resolución 429, el Gobierno actual formalizó el retiro de Mancuso como gestor de paz y ordenó que la Oficina del Consejero Comisionado de Paz comunique la decisión a las autoridades competentes.
La medida corresponde a una decisión administrativa sobre su condición dentro de los mecanismos gubernamentales de paz. Por sí misma, no modifica los procesos judiciales que puedan existir contra Mancuso ni determina su responsabilidad en esos procesos.
La salida de Mancuso se produce además en un momento en el que la administración de Abelardo de la Espriella viene modificando varios de los mecanismos de diálogo y acercamiento que fueron implementados durante el Gobierno anterior.
Para LaVibrante.com, esta decisión marca un nuevo capítulo en el tratamiento que el actual Gobierno le da a la figura de los gestores de paz y a la participación de antiguos integrantes de organizaciones armadas en procesos relacionados con la búsqueda de la paz.
La decisión comenzó a regir con la expedición de la Resolución 429 del 21 de septiembre de 2026.




