La ciudad de Barranquilla avanza en el fortalecimiento de sus acciones ambientales con una estrategia integral que busca preservar sus fuentes hídricas y reducir el impacto de los residuos sólidos sobre ecosistemas clave como la ciénaga de Mallorquín y el mar Caribe.
Bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Char, la administración distrital ha intensificado las labores de limpieza, mantenimiento y pedagogía ciudadana, teniendo como eje principal la operación permanente de la trampa de basuras del arroyo León, una infraestructura clave que funciona de manera continua para interceptar desechos antes de que lleguen a cuerpos de agua mayores.
Esta estructura, que opera las 24 horas del día desde su puesta en funcionamiento en 2012, ha permitido la recolección de cerca de 215.000 toneladas de residuos, evitando que estos contaminen zonas estratégicas como la ciénaga de Mallorquín y playas cercanas como Puerto Mocho, Puerto Colombia y Pradomar.
El mandatario destacó que esta herramienta no solo contribuye a la limpieza del entorno, sino que también protege la biodiversidad y mejora la calidad de vida de los habitantes, al reducir los efectos negativos de la contaminación en los ecosistemas urbanos.
Como parte de esta estrategia, la Agencia Distrital de Infraestructura y la empresa Triple A desarrollan jornadas permanentes de limpieza en puntos críticos del sistema hídrico, incluyendo el arroyo León, Caño Arriba, Caño del Mercado, Caño Las Compañías y Caño Los Tramposos, así como en canales cercanos a la Avenida del Río.
Estas intervenciones buscan garantizar el adecuado flujo del agua, prevenir inundaciones y reducir la acumulación de residuos en los canales que conectan con el río Magdalena.
Adicionalmente, la Alcaldía impulsa la campaña “Barranquilla Limpia y Linda”, una iniciativa orientada a promover la correcta disposición de residuos y generar conciencia en la ciudadanía sobre el cuidado del medioambiente. Dentro de esta estrategia se destaca la recolección de residuos voluminosos, que ha permitido retirar más de 382 toneladas de elementos como colchones, muebles y llantas, considerados altamente contaminantes para los cuerpos de agua.
Durante las lluvias registradas a comienzos de 2026, las autoridades realizaron operativos especiales que permitieron recoger más de 71 toneladas de residuos en canales y sistemas de drenaje, evidenciando la magnitud del problema y la necesidad de mantener acciones constantes.
En total, los esfuerzos distritales logran retirar cada año más de 50.000 toneladas de residuos de los cuerpos de agua de la ciudad, consolidando una política ambiental que combina infraestructura, operatividad y educación ciudadana.
Barranquilla cuenta con un sistema de drenaje complejo, compuesto por múltiples cuencas y subcuencas que canalizan el agua a través de 68 arroyos, siendo el arroyo León uno de los principales puntos de convergencia antes de su desembocadura en el mar Caribe.
Las autoridades reiteraron que, aunque la infraestructura cumple un papel fundamental, el compromiso ciudadano es clave para reducir la contaminación. En ese sentido, hicieron un llamado a la comunidad para fortalecer prácticas como la separación de residuos y su adecuada disposición.
Con estas acciones, Barranquilla continúa avanzando hacia un modelo de ciudad sostenible, donde la protección del medioambiente se convierte en un eje central para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.












