Una jornada de protestas protagonizada por taxistas en Bogotá terminó en fuertes enfrentamientos con la fuerza pública en inmediaciones del Aeropuerto Internacional El Dorado, generando caos en la movilidad y afectaciones a cientos de viajeros que intentaban ingresar o salir de la terminal aérea.
Los hechos se registraron el 8 de abril de 2026 sobre la avenida El Dorado, uno de los principales corredores viales de la capital, donde conductores del gremio realizaron bloqueos en rechazo a distintas situaciones que, según ellos, afectan su actividad laboral. La manifestación, que inició de manera pacífica, escaló rápidamente cuando algunos participantes intentaron impedir el acceso total al aeropuerto.
Ante la situación, unidades de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden intervinieron para despejar la vía, lo que desencadenó enfrentamientos con los manifestantes. En videos difundidos en redes sociales se evidenció el uso de objetos contundentes por parte de algunos conductores, así como la respuesta de las autoridades para controlar los disturbios.
Los bloqueos se concentraron especialmente en la calle 26, a la altura de la carrera 103 y en las plataformas de acceso al aeropuerto, lo que provocó congestión vehicular, retrasos en los vuelos y dificultades para los pasajeros, quienes en algunos casos tuvieron que caminar largas distancias para llegar a la terminal.
La Secretaría de Movilidad de Bogotá informó que se activaron operativos para gestionar el tráfico y habilitar rutas alternas, mientras agentes de tránsito y grupos de apoyo trabajaron para restablecer la circulación en la zona.
El Aeropuerto Internacional El Dorado, principal terminal aérea del país y uno de los más transitados de América Latina, recomendó a los usuarios anticipar sus desplazamientos y mantenerse en contacto con las aerolíneas ante posibles cambios en los itinerarios debido a las protestas.
Las autoridades reportaron al menos una persona capturada durante los disturbios, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer los hechos que alteraron el orden público en uno de los puntos más estratégicos de la capital.
Este episodio se suma a la tensión recurrente entre el gremio de taxistas y las autoridades, en un contexto marcado por reclamos sobre regulación, competencia y condiciones laborales en el sector del transporte.
Aunque la situación fue controlada en horas de la noche, el caso dejó en evidencia el impacto que este tipo de protestas puede generar en la movilidad urbana y en la operación de servicios esenciales como el transporte aéreo, en una ciudad que depende de este corredor para su conectividad nacional e internacional.






