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Petro admite fallas en ejecución del Gobierno y pide acelerar inversiones en regiones

Gustavo Petro, Presidente de ColombiaCrédito: Presidencia

El presidente Gustavo Petro reconoció públicamente que la ejecución de su Gobierno durante el primer trimestre de 2026 no alcanzó los niveles esperados, en medio de un contexto marcado por presiones fiscales y la necesidad de acelerar la inversión pública en distintas regiones del país.

El pronunciamiento se dio durante una intervención en el municipio de Ciénaga de Oro, Córdoba, donde el mandatario admitió que el desempeño general del Ejecutivo ha sido desigual. Según explicó, aunque sectores como la educación han mostrado avances, la ejecución en la mayoría de las áreas del Gobierno no ha sido satisfactoria.

Durante su discurso, Petro hizo énfasis en la necesidad de mejorar el ritmo de inversión, especialmente en proyectos financiados con recursos derivados de la emergencia económica decretada para atender situaciones críticas en regiones como Córdoba, Sucre y el norte de Antioquia. En ese sentido, insistió en que el reto inmediato es ejecutar esos recursos de manera eficiente antes de que finalice su mandato.

El jefe de Estado también señaló que una parte importante del gasto del Gobierno se ha destinado al pago de la deuda interna y externa, lo que ha limitado la capacidad de inversión en otros sectores. Esta situación, según analistas, refleja las dificultades estructurales que enfrenta la administración en materia fiscal y presupuestal.

A pesar de las críticas a la ejecución, el presidente destacó avances puntuales en proyectos educativos, como la puesta en marcha de la primera fase de la sede “Aureliano Buendía” del Servicio Nacional de Aprendizaje en Córdoba, una obra que busca fortalecer la formación técnica y tecnológica en la región Caribe con una inversión inicial cercana a los 10 mil millones de pesos.

Este nuevo reconocimiento por parte del mandatario se suma a cuestionamientos que han surgido desde distintos sectores políticos y económicos sobre la capacidad del Gobierno para ejecutar el presupuesto de manera eficiente, en un momento clave del calendario político, a pocos meses de finalizar el actual periodo presidencial.

Expertos coinciden en que la baja ejecución puede tener impactos directos en el crecimiento económico, la generación de empleo y la implementación de políticas públicas, especialmente en áreas sensibles como infraestructura, salud y desarrollo social.

Mientras tanto, el Gobierno enfrenta el desafío de acelerar la ejecución de los recursos disponibles y mostrar resultados concretos en el corto plazo, en un escenario donde la eficiencia administrativa se convierte en un factor determinante para cerrar su gestión con balance positivo.