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Bogotá avanza en el proceso para construir la segunda línea del metro con nuevos documentos de licitación

Foto: Empresa Metro.

El proyecto de la segunda línea del metro de Bogotá dio un paso importante en su proceso de contratación luego de que la Empresa Metro de Bogotá publicara los documentos de precalificación que servirán como base para la licitación internacional encargada de seleccionar al consorcio que ejecutará la megaobra. Con esta publicación se busca atraer a compañías interesadas en participar en el desarrollo, financiación y operación de uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del país.

La nueva fase del proceso permitirá que las empresas interesadas presenten su solicitud de precalificación antes del 5 de junio de 2026. Aquellas que superen esta etapa podrán avanzar a la siguiente fase del proceso licitatorio, en la que deberán presentar sus propuestas técnicas y económicas para construir y operar la línea férrea. Según el cronograma establecido, la adjudicación del contrato está prevista para el primer trimestre de 2027.

El contrato que se adjudique incluirá múltiples componentes relacionados con la ejecución del proyecto. Entre las responsabilidades del concesionario estarán la financiación de la obra, el desarrollo de la ingeniería de detalle, la construcción de la infraestructura, la instalación de los sistemas ferroviarios, la puesta en funcionamiento del sistema, así como su operación y mantenimiento durante el tiempo que establezca el acuerdo contractual.

La segunda línea del metro será una de las obras más importantes para mejorar la movilidad en la capital colombiana. El trazado contemplado tendrá una longitud aproximada de 15,5 kilómetros y contará con once estaciones, de las cuales diez serán subterráneas y una elevada. Este corredor permitirá conectar zonas estratégicas de la ciudad y facilitar la integración con otros sistemas de transporte público.

De acuerdo con los planes del proyecto, la línea también estará conectada con la primera línea del metro en la estación ubicada en la calle 72 con la avenida Caracas. Además, se integrará con el sistema de transporte TransMilenio en varios corredores de la ciudad, entre ellos la avenida Caracas, la NQS, la avenida 68 y la calle 80, lo que permitirá una mayor articulación entre los diferentes modos de transporte urbano.

El sistema funcionará con trenes automatizados de tecnología GoA4, lo que significa que operarán sin conductor y con altos estándares de seguridad y eficiencia. Se estima que la línea tendrá la capacidad de movilizar hasta 76.000 pasajeros por hora en cada sentido, lo que contribuirá a reducir significativamente los tiempos de desplazamiento en varias zonas de la ciudad.

Uno de los principales beneficios proyectados es la reducción en los tiempos de viaje para miles de usuarios. Algunos trayectos que actualmente pueden tardar más de una hora podrían realizarse en cerca de 20 minutos gracias a la nueva infraestructura de transporte masivo.

La financiación de esta obra está respaldada por un convenio de cofinanciación entre el Gobierno nacional y el Distrito Capital, con recursos estimados en 34,9 billones de pesos a precios de 2021. Este respaldo financiero busca garantizar la viabilidad del proyecto y asegurar que la infraestructura pueda desarrollarse conforme al cronograma previsto.

El proyecto también cuenta con el acompañamiento técnico y financiero de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Estas entidades participan en el proceso como garantes del cumplimiento de estándares internacionales en materia de infraestructura y sostenibilidad.

Con la publicación de los documentos de precalificación, Bogotá busca consolidar la participación de grandes empresas constructoras y operadoras de sistemas ferroviarios a nivel global. La segunda línea del metro representa una de las apuestas más importantes para transformar la movilidad de la capital y mejorar la calidad de vida de millones de ciudadanos que diariamente enfrentan largos tiempos de desplazamiento en la ciudad.