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Gobernadores del Caribe impulsan la formulación de un Plan Energético Regional para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional

Los gobernadores de la región Caribe avanzan de manera decidida en la construcción del Plan Energético Regional, una estrategia liderada por la Región Administrativa y de Planificación Caribe (RAP Caribe) que busca fortalecer, modernizar y proyectar el sistema energético del norte del país, con el propósito de convertirlo en un pilar de la estabilidad eléctrica nacional.

Como parte de este proceso, este lunes 26 de enero se desarrolla en la Cámara de Comercio de Cartagena la segunda mesa de trabajo del Plan Energético Regional del Caribe, un espacio de articulación que reúne a autoridades territoriales, entidades públicas, empresas del sector energético, gremios, academia y representantes del Gobierno nacional. El encuentro tiene como objetivo definir prioridades, identificar proyectos estratégicos y trazar el camino de las inversiones necesarias para el mediano y largo plazo.

El gerente de la RAP Caribe, Jesús Pérez, explicó que el sistema eléctrico colombiano, diseñado en la década de los noventa, respondió a las necesidades de su época, pero hoy enfrenta importantes desafíos estructurales, particularmente en la región Caribe, donde persisten problemas de intermitencia en el servicio y un rezago histórico en inversiones clave.

“El modelo actual cumplió su función durante años, pero hoy muestra limitaciones evidentes. Esto resulta aún más contradictorio si se tiene en cuenta que el Caribe concentra el mayor potencial del país para la generación de energías limpias, gracias a sus condiciones solares y eólicas”, señaló Pérez.

Según el directivo, la región tiene una vocación natural para liderar la transición energética del país, pero las restricciones en infraestructura y planificación han impedido aprovechar plenamente ese potencial. “Por eso es indispensable construir un plan desde la región, con la participación de todos los actores del sector, que oriente las decisiones estratégicas del próximo gobierno y siente bases sólidas para el largo plazo”, agregó.

El Plan Energético Regional contempla, entre sus principales objetivos, la identificación de las inversiones públicas y privadas requeridas, la estimación de sus costos y la definición de los territorios donde deben ejecutarse. Asimismo, busca proponer ajustes regulatorios que permitan un funcionamiento más eficiente del sistema y consolidar una institucionalidad regional que haga seguimiento permanente a los compromisos adquiridos.

Uno de los enfoques centrales del proceso es la planificación integral del sistema energético, entendiendo que la generación, transmisión, distribución y comercialización operan como una cadena interdependiente. Bajo esta premisa, la RAP Caribe, siguiendo el liderazgo y la orientación de los gobernadores, ha logrado sentar en una misma mesa a actores públicos y privados para construir consensos y soluciones estructurales.

El plan también apunta a destrabar la transición energética, actualmente limitada por la saturación de los sistemas de transmisión y distribución. A partir de este ejercicio técnico y participativo, se identificarán las obras estratégicas necesarias para que el Caribe pueda producir y transportar de manera eficiente tanto energía convencional como fuentes limpias y renovables.

La iniciativa resalta, además, el papel protagónico de los territorios y de los mandatarios del Caribe, quienes han impulsado una visión regional que busca que las decisiones estratégicas sobre energía se construyan desde los departamentos y con enfoque territorial. En este proceso participan cámaras de comercio, consejos intergremiales, gremios de generación, el Grupo ISA, operadores de red, empresas comercializadoras, universidades y el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

Desde la RAP Caribe se enfatiza que la estabilización del servicio eléctrico es una condición fundamental para la competitividad, el crecimiento económico y la calidad de vida de los habitantes de la región. Contar con un servicio confiable, continuo y con tarifas justas permitirá atraer inversión, fortalecer la productividad y mejorar el bienestar de las comunidades.

Tras esta segunda sesión de trabajo, entre finales de enero y febrero se consolidarán los insumos técnicos recogidos para estructurar una primera versión preliminar del plan, la cual será afinada durante el mes de marzo con el acompañamiento de todos los aliados estratégicos. La meta es presentar un documento final entre marzo y abril, que sirva como base para su inclusión en el próximo Plan Nacional de Desarrollo.

Finalmente, la RAP Caribe destacó su rol como articulador regional y el liderazgo de los gobernadores, quienes han generado un clima de confianza entre los distintos actores del sector para avanzar en soluciones conjuntas que aseguren el futuro energético del Caribe y de Colombia.