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Gobierno analiza una baja significativa en el precio de la gasolina durante el primer semestre

El Gobierno nacional estudia un nuevo paquete de reducciones en el precio de la gasolina que podrían superar los mil pesos de manera acumulada en los próximos seis meses, como parte de una estrategia orientada a aliviar el costo de los combustibles y generar un impacto positivo sobre la inflación y el bolsillo de los ciudadanos.

El anuncio fue confirmado por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien explicó que actualmente se adelanta la fase final del análisis técnico que permitirá definir el alcance, los tiempos y la magnitud de los ajustes adicionales. Esta evaluación se suma a la reducción de 300 pesos que entrará en vigencia a partir del 1 de febrero.

De acuerdo con el jefe de la cartera de Hacienda, el Gobierno se prepara para entregar resultados favorables en materia de precios de los combustibles, una vez se consoliden los estudios fiscales y técnicos que respaldan las decisiones. En ese sentido, fuentes cercanas al Ejecutivo señalaron que se proyecta una disminución acumulada cercana a los 1.000 pesos durante el próximo semestre, siempre que se mantengan las actuales condiciones macroeconómicas.

El margen para aplicar estas reducciones está relacionado con el cierre progresivo de la brecha del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un mecanismo que durante años acumuló un déficit significativo debido a la diferencia entre los precios internacionales y los precios internos de la gasolina.

El ministro explicó que, en el pasado, mantener el precio interno por debajo del valor internacional generó una deuda considerable para el Estado, que tuvo que ser asumida por la actual administración. Este pasivo, que alcanzó cerca de 70 billones de pesos, representó una fuerte presión sobre el presupuesto nacional y limitó la disponibilidad de recursos para otros programas del Plan Nacional de Desarrollo.

Sin embargo, el escenario fiscal ha cambiado en los últimos meses gracias a una combinación de factores, entre ellos el incremento gradual del precio interno de la gasolina, la reducción en la tasa de cambio y la disminución del precio internacional del crudo. Esta convergencia permitió cerrar la brecha del fondo e incluso generar un superávit, creando espacio para revisar a la baja el valor al consumidor.

Ávila también indicó que, aunque el diésel continúa recibiendo subsidio, el impacto fiscal de este apoyo es actualmente menor frente a las presiones que anteriormente ejercía el diferencial de precios sobre las finanzas públicas.

Desde el punto de vista macroeconómico, el Gobierno considera que una reducción en el precio de la gasolina puede contribuir a moderar la inflación, al disminuir los costos de transporte y logística, que inciden directamente en el precio de bienes y servicios.

El ministro reiteró que la reducción ya anunciada para febrero es solo el primer paso de un plan más amplio que se encuentra en evaluación. En los próximos meses, el Ejecutivo definirá el cronograma y el alcance total de los ajustes, con el objetivo de garantizar sostenibilidad fiscal y, al mismo tiempo, generar alivio económico para los hogares y los sectores productivos del país.

Con estas medidas, el Gobierno busca equilibrar las finanzas públicas con la necesidad de reducir la presión sobre el costo de vida, en un contexto en el que los combustibles siguen siendo un factor clave para la economía nacional.