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Estudios alertan sobre el impacto del uso excesivo del celular en la atención y la memoria

La creciente dependencia del teléfono móvil ha encendido las alarmas en la comunidad científica, que ahora analiza con más detalle cómo las interrupciones constantes afectan la concentración y los procesos de memoria en la vida cotidiana. Diversas investigaciones coinciden en que, cuando el hábito de revisar el celular se vuelve repetitivo y supera ciertos límites, aumenta la aparición de lapsus cognitivos y disminuye la capacidad de sostener el foco.

Un estudio de la Universidad de Nottingham Trent, en Reino Unido, y otro desarrollado por la Universidad de Keimyung, en Corea del Sur, señalan que consultar el dispositivo alrededor de 110 veces al día ya puede considerarse un indicador de uso problemático. Este patrón incluye revisar el celular incluso sin notificaciones nuevas o sin una razón real que lo justifique, una conducta cada vez más común.

Por su parte, la Universidad de Gestión de Singapur encontró que las interrupciones frecuentes para mirar el teléfono están directamente asociadas con un mayor número de fallos cotidianos de atención y memoria. Los investigadores precisan que, aunque los teléfonos inteligentes han aportado múltiples facilidades, también existe evidencia sobre sus efectos adversos en la cognición. “La revisión constante del dispositivo, más que el tiempo total de pantalla, predice un incremento de fallos cognitivos diarios”, concluyeron los autores.

Los estudios advierten que estas fallas no solo afectan tareas simples, sino también la capacidad de mantener conversaciones, recordar información reciente o ejecutar actividades que requieren concentración continua. Ante este panorama, expertos recomiendan establecer límites conscientes al uso del celular, evitar consultas innecesarias y reservar espacios libres de dispositivos para proteger la salud mental y la capacidad cognitiva.