La Superintendencia Nacional de Salud anunció la prórroga de la intervención forzosa administrativa a la Nueva EPS por un año más, argumentando que persisten las condiciones que llevaron a la toma de control en abril de 2024.
Según la resolución emitida por la entidad, la Nueva EPS continúa presentando irregularidades en el cumplimiento de las condiciones financieras y en la prestación de servicios a sus afiliados, lo que motivó la decisión de mantener la administración por parte del Estado.
Motivos de la prórroga
De acuerdo con la Supersalud, la Nueva EPS aún no ha entregado sus estados financieros actualizados, lo que impide evaluar con precisión su estabilidad económica. En este sentido, se ha exigido que la entidad ponga al día la información y se espera que en abril se publiquen los reportes financieros correspondientes a la vigencia de 2023.
“Se mantienen las causales de intervención establecidas en el artículo 114 del Decreto Ley 663 de 1993, que hacen referencia a incumplimientos normativos en el manejo financiero y en la calidad de los servicios de salud ofrecidos a los usuarios”, señala el comunicado oficial de la Superintendencia.
Segunda prórroga a una EPS en menos de 48 horas
Esta decisión llega un día después de que la Supersalud anunciara también la extensión de la intervención sobre la EPS Sanitas, una de las más grandes del país.
Sanitas fue intervenida en abril de 2024 con el objetivo de garantizar su estabilidad financiera y mejorar la atención en salud de sus afiliados. Sin embargo, la Superintendencia advirtió que, a pesar de los esfuerzos realizados durante el último año, la entidad aún no ha logrado solventar los incumplimientos que motivaron su intervención.
Con esta medida, ya son dos las EPS bajo administración estatal directa, lo que refleja la crisis estructural del sistema de salud colombiano y la necesidad de reformas profundas para garantizar la sostenibilidad del modelo de aseguramiento en el país.