Colombia registró una nueva reducción en la pobreza monetaria, que se ubicó en el 28 %, consolidando el quinto año consecutivo de descenso en este indicador y marcando uno de los niveles más bajos reportados en el país.
De acuerdo con las cifras del DANE, este resultado representa una disminución frente al año anterior, cuando la pobreza monetaria se encontraba en 31,8 %. La reducción equivale a cerca de 1,8 millones de personas que salieron de esta condición, un dato que refleja una mejora en los ingresos de los hogares colombianos.
El informe también muestra avances en materia de desigualdad. El coeficiente de Gini, indicador que mide la concentración del ingreso, pasó de 0,551 a 0,531, lo que evidencia una reducción en la brecha entre los hogares de mayores y menores ingresos.
Entre los factores que habrían contribuido a este comportamiento se encuentran el aumento de los ingresos laborales, los incrementos del salario mínimo, la expansión de programas sociales, el comportamiento de la inflación y el impacto de las remesas en algunos hogares.
Sin embargo, el panorama sigue siendo desigual entre regiones. Aunque varias ciudades y zonas urbanas muestran mejoras importantes, en áreas rurales y territorios históricamente rezagados la reducción de la pobreza avanza con menor velocidad.
El Gobierno destacó la cifra como un resultado positivo en materia social, mientras analistas advierten que el reto ahora será sostener la tendencia en medio de un escenario económico marcado por bajo crecimiento, presiones fiscales e inflación por encima de la meta del Banco de la República.
La reducción de la pobreza monetaria representa un avance para el país, pero también plantea nuevos desafíos para garantizar empleo formal, mejores ingresos, acceso a servicios básicos y oportunidades reales para las familias que aún permanecen en condición de vulnerabilidad.
Colombia llega así a un nuevo punto en su discusión social y económica, con una cifra histórica que abre el debate sobre cómo mantener la caída de la pobreza y avanzar hacia una reducción más profunda de la desigualdad.







