El escenario electoral en Colombia suma un nuevo movimiento estratégico tras la decisión del Partido de la U de no respaldar la candidatura presidencial de Iván Cepeda, aspirante del Pacto Histórico, de cara a las elecciones del próximo 31 de mayo de 2026.
La determinación fue adoptada luego de una reunión de bancada en Bogotá, en la que participaron congresistas, directivos y miembros de la colectividad, entre ellos Clara Luz Roldán y Alexander Vega Rocha. Tras el encuentro, el partido emitió un comunicado en el que dejó claro que no hará parte de la estrategia política del candidato de izquierda, marcando así un distanciamiento frente al proyecto liderado por el presidente Gustavo Petro.
La decisión se tomó, según explicaron voceros del partido, tras un análisis interno sobre el panorama político nacional y los retos del país, en el que primó la búsqueda de una postura consensuada dentro de la colectividad.
Con este anuncio, el Partido de la U se suma a otros sectores políticos que han optado por no respaldar a Cepeda, quien actualmente figura como uno de los principales candidatos en la contienda presidencial.
Además, la colectividad dejó abierta la posibilidad de definir su apoyo hacia otras candidaturas en los próximos días. De acuerdo con declaraciones conocidas, el partido evaluará opciones dentro del espectro de centroderecha, entre las que se encuentran figuras como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
Este movimiento político refleja la fragmentación que atraviesan los partidos tradicionales en Colombia, donde las decisiones colectivas contrastan con apoyos individuales de algunos congresistas a distintas campañas.
Iván Cepeda, senador y candidato presidencial del Pacto Histórico, ha buscado ampliar su base electoral hacia sectores de centro, pero enfrenta resistencias por parte de colectividades tradicionales que aún no definen una alianza clara para la primera vuelta.
La decisión del Partido de la U podría tener impacto en el equilibrio de fuerzas de cara a los comicios, en un contexto donde cada respaldo político resulta determinante para avanzar hacia una eventual segunda vuelta.
Mientras tanto, el panorama electoral continúa en movimiento, con partidos que afinan estrategias y alianzas en medio de una campaña marcada por la polarización y la disputa por el voto de centro.






