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Nombramiento de Jorge Iván Ospina en Nueva EPS desata controversia en medio de crisis del sistema de salud

La designación del exalcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, como nuevo interventor de la Nueva EPS ha generado un amplio debate en Colombia, en un momento crítico para el sistema de salud y con una de las entidades más grandes del país enfrentando serias dificultades operativas y financieras.

El nombramiento fue oficializado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, luego de que se venciera la medida administrativa que mantenía intervenida a la EPS desde 2024, lo que había dejado en incertidumbre el rumbo de la entidad.

Sin embargo, la llegada de Ospina no ha estado exenta de cuestionamientos. Diversos sectores han expresado dudas sobre su idoneidad para asumir la dirección de una entidad en crisis, señalando que, aunque cuenta con formación en el área de la salud, su trayectoria reciente ha estado marcada por cargos políticos de elección popular, lo que ha despertado críticas sobre el perfil requerido para este tipo de intervención.

Desde organizaciones de pacientes y actores del sistema se ha advertido que el momento exige una gestión técnica sólida, especialmente ante el incremento de quejas por parte de los usuarios. De acuerdo con datos recientes, las reclamaciones contra la Nueva EPS han aumentado en más del 100 % durante el último año, evidenciando el deterioro en la prestación del servicio.

La polémica también ha sido alimentada por voces políticas, incluso desde sectores cercanos al Gobierno, que han cuestionado la transparencia y los antecedentes administrativos del nuevo interventor, solicitando mayor vigilancia sobre su gestión al frente de la entidad.

Ospina asume el cargo en un contexto complejo, marcado por problemas financieros, deudas con proveedores del sector salud y dificultades en la entrega de servicios médicos y medicamentos, factores que han impactado a millones de afiliados en todo el país.

Además, su nombramiento se suma a una serie de cambios constantes en la dirección de la Nueva EPS, que ha tenido varios interventores en los últimos dos años, reflejando la inestabilidad administrativa de la entidad.

Entre los principales retos que enfrentará el nuevo interventor se encuentran la reducción de las quejas de los usuarios, la reorganización interna de la EPS y la recuperación de la confianza en el sistema, en medio de un debate nacional sobre la reforma a la salud impulsada por el Gobierno.

Este nuevo episodio pone en evidencia las tensiones existentes alrededor del manejo del sistema sanitario en Colombia, donde decisiones administrativas como esta tienen un impacto directo en la calidad de vida de millones de ciudadanos.

Mientras tanto, la designación de Jorge Iván Ospina sigue generando reacciones en distintos sectores, en un escenario donde la salud se mantiene como uno de los temas más sensibles y determinantes en la agenda pública del país.