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Marco Rubio deja por fuera a Colombia entre los principales aliados de Estados Unidos en América Latina

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, generó una nueva señal de tensión diplomática al referirse al panorama político de América Latina y dejar por fuera a Colombia de la lista de países que Washington considera actualmente como aliados estratégicos en la región.

Durante una audiencia ante el Senado estadounidense, Rubio afirmó que América Latina cuenta hoy con varios gobiernos afines a Estados Unidos y con una orientación favorable hacia los intereses de Washington. Sin embargo, al mencionar las excepciones, incluyó a Nicaragua, Cuba, Venezuela, Brasil y al actual Gobierno de Colombia.

El jefe de la diplomacia estadounidense calificó al gobierno del presidente Gustavo Petro como “problemático”, en medio de las diferencias que se han venido registrando entre Bogotá y Washington durante los últimos meses.

Rubio destacó que Estados Unidos ha logrado consolidar una coalición de países amigos en la región, especialmente en temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico. En ese contexto mencionó el Escudo de las Américas, una alianza impulsada por el presidente Donald Trump y respaldada por gobiernos de derecha como los de Argentina, Chile, Ecuador y El Salvador.

El funcionario también aseguró que este nuevo escenario representa un avance importante para Washington, después de lo que calificó como dos décadas de abandono de Estados Unidos en América Latina, periodo que, según dijo, fue aprovechado por China para ampliar su influencia en el continente.

Las declaraciones se producen en un momento de especial atención política para Colombia, luego de la primera vuelta presidencial en la que Abelardo De La Espriella fue el candidato más votado y busca suceder al presidente Gustavo Petro en la segunda vuelta.

La relación entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos ha estado marcada por diferencias políticas, diplomáticas y de seguridad, especialmente desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.

El pronunciamiento de Rubio refuerza el debate sobre el lugar que ocupa Colombia dentro de la política exterior estadounidense y abre nuevos interrogantes sobre el futuro de la relación bilateral, especialmente en asuntos como cooperación antidrogas, seguridad regional, comercio, migración e influencia geopolítica en América Latina.

Mientras Washington fortalece sus vínculos con otros gobiernos de la región, Colombia queda en medio de un escenario diplomático complejo que podría depender en buena medida del resultado de la segunda vuelta presidencial y de la orientación política del próximo gobierno.