PUBLICIDAD

Estados Unidos revoca visa al expresidente Óscar Arias, Nobel de Paz y referente centroamericano

La sorpresiva revocatoria de la visa estadounidense al expresidente costarricense Óscar Arias Sánchez, reconocido internacionalmente por su liderazgo en los procesos de paz en Centroamérica, ha generado preocupación en el ámbito diplomático y político de la región. La decisión fue confirmada por el secretario general del Partido de Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén, sin que hasta el momento el Gobierno de EE. UU. haya entregado explicaciones públicas sobre los motivos detrás de la medida.

Arias, quien ocupó la presidencia de Costa Rica en dos periodos (1986–1990 y 2006–2010), es recordado por haber recibido el Premio Nobel de Paz en 1987, gracias a su papel protagónico en la firma del Acuerdo de Esquipulas II, que sentó las bases para el fin de los conflictos armados en países como Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

Un legado de paz bajo presión Gracias al reconocimiento internacional que obtuvo por su plan de pacificación regional, Arias fundó la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, desde donde ha promovido el desarme, la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, su reciente exclusión del sistema migratorio estadounidense abre interrogantes sobre el uso de la política exterior de EE. UU. como herramienta de presión, especialmente ante figuras que han tomado posturas independientes frente a la hegemonía de Washington.

Una de las decisiones más emblemáticas de Arias durante su segundo mandato fue romper relaciones diplomáticas con Taiwán en 2007 y establecer vínculos oficiales con la República Popular China, una movida que marcó un punto de inflexión en la política exterior centroamericana y que ha sido replicada por países como Panamá, El Salvador, Nicaragua y Honduras entre 2017 y 2023.

Reacción del expresidente En una rueda de prensa, Arias expresó su desconcierto por la medida:

“No entiendo los motivos detrás de esta revocatoria. Si esta decisión busca presionar o silenciar a quienes no se alinean con las directrices de Washington, entonces estamos ante un precedente preocupante para la región.”

Desde el PLN se advierte que no se ha recibido una explicación formal sobre la cancelación del visado, aunque Guillén señaló que la conexión con China podría estar relacionada:

“Podríamos sospechar que esa política exterior independiente de don Óscar esté influyendo. Pero no hay certeza”.

🇨🇴 Contexto colombiano: otras figuras en la mira La situación de Arias revive el debate sobre el uso del poder migratorio como sanción diplomática, algo que también ha tocado a Colombia. En los últimos años, varios exfuncionarios y políticos colombianos enfrentaron restricciones de visa por señalamientos de corrupción, narcotráfico o violaciones a derechos humanos, como ocurrió con miembros de gobiernos anteriores o líderes regionales.

A diferencia de estos casos, Arias no enfrenta cargos penales, lo que convierte su exclusión en un gesto político más que judicial. Expertos consultados por medios centroamericanos advierten que esta medida puede abrir una nueva etapa de tensión en la política interamericana, especialmente en un año marcado por el proceso electoral en EE. UU., donde la postura frente a China ha sido un tema central.

Un hecho que resuena en la región La cancelación de la visa a Arias no solo impacta su presencia en foros internacionales —donde es conferencista habitual—, sino que plantea preguntas sobre la independencia de los liderazgos regionales frente a las potencias globales. En Costa Rica y otros países vecinos, distintas voces han salido en defensa del expresidente, considerándolo una figura clave para la estabilidad democrática en el istmo.