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El vino deja de ser ocasional y se vuelve cotidiano: el cambio de consumo que está redefiniendo la categoría en Colombia

El consumo de vino en Colombia está atravesando una transformación relevante. En los últimos años, la categoría ha mostrado un crecimiento sostenido, impulsado por consumidores más abiertos a nuevas experiencias y por una mayor integración del vino en momentos cotidianos.

El mercado del vino en Colombia muestra una consolidación progresiva. De acuerdo con estimaciones de NielsenIQ, la categoría mueve cerca de 330 millones de dólares anuales y alcanza ventas cercanas a las 43 millones de botellas al año en el país, reflejando un crecimiento sostenido y una mayor integración del vino en el consumo cotidiano.

En ese contexto, Ramón Bilbao se ha consolidado como la marca líder del segmento premium en Colombia, con un portafolio de más de ocho referencias disponibles en el mercado nacional. Fundada en 1924 en Haro, en el corazón de La Rioja, la bodega española ha construido su posicionamiento internacional a partir de una reinterpretación contemporánea del vino tradicional, desarrollando vinos más frutales, equilibrados y accesibles para nuevas generaciones de consumidores.

Este crecimiento no solo responde a una mayor disponibilidad de producto, sino a un cambio en la forma en que las personas se relacionan con el vino. De acuerdo con análisis de Euromonitor International, el consumidor está priorizando experiencias más cercanas, auténticas y emocionales, impulsando categorías que logran integrarse de manera más natural a la vida diaria.

Históricamente asociado a ocasiones especiales y a cierto nivel de conocimiento técnico, hoy el vino empieza a ocupar un lugar distinto: más espontáneo, más cotidiano y menos condicionado por el protocolo. La categoría se está moviendo hacia un consumo más intuitivo, donde la experiencia pesa más que la técnica.

“El vino dejó de ser algo que se explica para convertirse en algo que se siente. Hoy las personas no buscan saber más, buscan disfrutar más”, explica Rodolfo Bastida, enólogo y director técnico de Ramón Bilbao.

Este cambio en el comportamiento del consumidor llevó a Ramón Bilbao a replantear la forma en que tradicionalmente se ha vivido y comunicado el vino, dando origen a “Hechos para sentir”, una plataforma global construida alrededor de una idea simple pero poderosa: detenerse para volver a sentir.

Más que hablar de cepas, tecnicismos o protocolos, la iniciativa propone vivir el vino desde los sentidos y no desde la solemnidad, entendiendo que abrir una botella puede convertirse en una pausa consciente en medio de un mundo acelerado. La conversación deja de centrarse en el conocimiento técnico y empieza a centrarse en la experiencia, el disfrute y el valor de los pequeños momentos cotidianos.

Como parte de esta nueva etapa de la marca, Rodolfo Bastida visitó recientemente Colombia para compartir la visión detrás de “Hechos para sentir” y conversar sobre la evolución del consumidor premium y las nuevas formas de relacionarse con el vino. Próximamente, además, Ramón Bilbao fortalecerá su presencia en el país con la llegada de Mirto, considerado la máxima expresión del portafolio de la bodega.

En Colombia, esta visión se impulsa junto a Dislicores, compañía que ha jugado un papel clave en el desarrollo de la categoría premium y en la conexión de marcas internacionales con consumidores locales cada vez más abiertos a nuevas experiencias. En línea con esta evolución, la compañía ha contribuido a ampliar las ocasiones de consumo del vino, acercándolo a momentos más cotidianos y menos formales.

Más allá de una campaña, el movimiento refleja una transformación más amplia dentro de la categoría premium: el paso de un consumo basado en la ocasión y el protocolo hacia experiencias más cotidianas, emocionales y conectadas con el estilo de vida contemporáneo.

En ese escenario, marcas como Ramón Bilbao están entendiendo que el crecimiento del vino no depende únicamente del producto, sino de la capacidad de integrarse de forma natural en la vida diaria del consumidor.