El cierre de 2025 dejó en evidencia nuevos movimientos en los precios de los alimentos en Colombia, y uno de los productos que más llamó la atención fue el pollo asado, un plato tradicional en la mesa de millones de hogares. Las variaciones registradas en diciembre reflejan no solo el comportamiento del consumo en temporada festiva, sino también el impacto que estos cambios pueden tener en la inflación de comienzos de 2026.
Durante el último mes del año, el sector de alimentos experimentó ajustes derivados de factores como el aumento del salario mínimo, fijado en 23,7 %, y el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor, que en noviembre de 2025 se ubicó en 5,3 %. En este contexto, los analistas siguen con atención los datos finales del Dane, ya que los precios de productos de consumo frecuente suelen anticipar la tendencia inflacionaria.
El seguimiento mensual del llamado índice del pollo asado, elaborado por el diario económico La República, mostró que en diciembre de 2025 el valor promedio nacional de este plato alcanzó los 43.561 pesos. Esta cifra representa un aumento de 809 pesos frente a diciembre de 2024, cuando el precio promedio se situaba en 42.752 pesos, lo que equivale a una variación anual del 1,89 %.
De acuerdo con el análisis, este incremento fue el más bajo del último trimestre del año, en línea con las proyecciones de desaceleración inflacionaria planteadas por entidades financieras y centros de análisis económico. El estudio también evidenció una reducción mensual cercana al 7,46 %, fenómeno que algunos expertos atribuyen a que durante las festividades los consumidores optan por otras proteínas, lo que disminuye la demanda de pollo asado en restaurantes.
En cuanto a las diferencias regionales, Medellín se posicionó como la ciudad con el pollo asado más costoso del país. En diciembre de 2025, el precio promedio en la capital antioqueña llegó a 51.330 pesos, un aumento significativo frente a los 40.933 pesos registrados un año atrás. Cartagena también reportó valores elevados, con un promedio de 50.580 pesos.
Otras ciudades mostraron comportamientos diversos. Cali cerró el año con un precio promedio de 46.780 pesos, prácticamente estable frente al año anterior. En Cúcuta, el valor se ubicó en 46.360 pesos, mientras que Villavicencio alcanzó los 40.200 pesos. En contraste, Bogotá presentó la mayor reducción, con un promedio de 35.180 pesos, y Tunja se mantuvo como la ciudad con el pollo asado más económico, con un precio cercano a los 34.500 pesos.
Este panorama confirma que, aunque el incremento nacional fue moderado, en varias regiones el pollo asado se convirtió en un producto considerablemente más costoso al cierre del año. Su comportamiento seguirá siendo un indicador clave para evaluar la evolución del costo de vida y el impacto de los alimentos en la inflación durante los primeros meses de 2026.


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