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Definidos los topes de alza en matrículas y pensiones de colegios privados para 2026

El dato de inflación con el que cerró Colombia en 2025 ya comenzó a reflejarse en uno de los gastos más sensibles para los hogares: la educación. Con un Índice de Precios al Consumidor del 5,10%, revelado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, quedaron establecidos los límites de incremento que podrán aplicar los colegios privados en matrículas y pensiones durante 2026.

La cifra de inflación anual, acompañada de una variación mensual de 0,27% en diciembre, se convierte en la base legal para múltiples ajustes económicos. Entre ellos, los costos educativos, que cada año son regulados por el Ministerio de Educación con base en este indicador.

El impacto del IPC en los colegios privados
El aumento autorizado para los establecimientos educativos privados fue definido mediante la Resolución 019805 del 30 de septiembre de 2025. Esta norma establece que el punto de partida para los ajustes es el IPC interanual de 5,10%, calculado con corte a agosto del año anterior y aplicable a todas las instituciones privadas del país.

A partir de ese porcentaje, los colegios podrán sumar incrementos adicionales según el cumplimiento de criterios específicos relacionados con calidad institucional, permanencia estudiantil, educación inclusiva y estructura salarial docente. Como resultado, los aumentos permitidos para 2026 oscilarán entre el 5,26% y un máximo del 9,1%.

Qué factores influyen en el aumento autorizado
El Ministerio de Educación explicó que los incrementos dependen de la clasificación tarifaria de cada colegio, derivada de su autoevaluación institucional. Estas categorías —regulado, vigilado o controlado— deben ser reportadas en el Sistema de Información de Evaluación Institucional.

Otro elemento clave es el índice de permanencia escolar, diseñado para medir la continuidad de los estudiantes y promover la reducción de la deserción. Este indicador se construye con base en la permanencia intraanual, la permanencia interanual y la tasa de aprobación académica.

Además, los colegios que implementen estrategias de educación inclusiva y atiendan estudiantes con discapacidad podrán sumar un 0,3% adicional al incremento. A esto se añade un ajuste de hasta 2,2% para las instituciones que cumplan con los pagos salariales establecidos en el escalafón docente definido por la normatividad vigente.

Cómo se reflejaría el aumento en los costos
En 2025, los valores promedio de un colegio privado en ciudades como Bogotá se ubicaron entre 4 y 6 millones de pesos en matrícula anual y entre 1,8 y 2,5 millones de pesos en pensión mensual. A estos montos se suman gastos complementarios como transporte, alimentación, uniformes y actividades extracurriculares, que incrementan de manera significativa el presupuesto familiar.

Con los nuevos topes, un colegio de rango medio con una matrícula de 4 millones de pesos podría pasar a valores cercanos a los 4,21 millones con el aumento mínimo o a más de 4,36 millones si aplica el máximo permitido. En el caso de las pensiones, un cobro mensual de 1,8 millones podría subir hasta casi 1,96 millones.

En instituciones de élite, donde las matrículas rondan los 6 millones de pesos y las pensiones los 2,5 millones, los incrementos llevarían esos valores a cifras que superan los 6,5 millones en matrícula y los 2,7 millones en pensión mensual.

Un ajuste que presiona el presupuesto familiar
Aunque los incrementos se encuentran dentro de los márgenes legales, el ajuste representa un nuevo desafío económico para miles de familias en 2026. El comportamiento del IPC no solo marca la pauta para la educación privada, sino que confirma que la inflación sigue teniendo un efecto directo en los gastos esenciales del hogar.