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Combates entre ELN y las disidencias de las Farc agravan crisis humanitaria y obligan al desplazamiento en El Tarra

La situación de orden público en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, volvió a deteriorarse en las últimas horas tras nuevos enfrentamientos armados entre integrantes del ELN y las disidencias de las Farc, hechos que mantienen confinada y desplazada a la población civil del corregimiento Filo el Gringo, en jurisdicción del municipio de El Tarra.

De acuerdo con información obtenida a través de fuentes de inteligencia, los combates dejaron de manera preliminar un integrante del ELN muerto y varios miembros de las disidencias gravemente heridos. La confrontación se da en medio de una disputa sostenida por el control territorial y de economías ilegales como el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, que desde hace semanas ha recrudecido la violencia en esta zona del Catatumbo.

Los hechos más recientes se iniciaron con un ataque mediante drones cargados con explosivos, presuntamente lanzados por las disidencias de las Farc. Uno de estos artefactos impactó una vivienda del corregimiento, provocando un incendio y obligando a los habitantes a evacuar de manera inmediata. Aunque aún no hay un balance oficial, versiones preliminares señalan que al menos cinco civiles resultaron heridos durante la emergencia.

Posteriormente, hombres armados ingresaron al sector y se registraron intensos intercambios de disparos con fusiles entre ambos grupos ilegales, dejando a la comunidad atrapada en medio del fuego cruzado. Ante el riesgo inminente, la totalidad de los habitantes de Filo el Gringo se vio forzada a desplazarse hacia el casco urbano de El Tarra.

La crisis se ha visto agravada por la ausencia de presencia permanente de tropas del Ejército Nacional en el corregimiento, situación que ha generado preocupación por el impacto humanitario. Frente a este escenario, se confirmó que la nueva cúpula militar se desplazará a la región para encabezar un consejo extraordinario de seguridad, con el fin de evaluar la situación y definir acciones urgentes de protección a la población.

El nuevo comandante de las Fuerzas Militares, el Hugo López Barreto, adelantaba en los últimos días una revisión operativa en el suroccidente del país y, una vez concluya esa agenda, llegará al Catatumbo para coordinar las medidas junto a autoridades locales y mandos regionales.

Entre tanto, la Segunda División del Ejército informó sobre el refuerzo del pie de fuerza en el Catatumbo y la realización de sobrevuelos disuasivos con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, además del uso de capacidades aéreas para contener las acciones de los grupos armados ilegales. La institución aseguró que, pese a la situación, las vías principales y secundarias de la región se mantienen habilitadas.

Desde la fuerza pública reiteraron el llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier hecho que afecte la seguridad y la convivencia, mientras se mantiene un despliegue militar permanente y focalizado con el objetivo de proteger a las comunidades y reducir el impacto de las confrontaciones armadas que siguen golpeando al Catatumbo.