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Avanza la recolección de apoyos para la Constituyente con cifras aún lejos de la meta nacional

Gustavo Petro - Crédito Reuters/Colprensa

La iniciativa para convocar una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia sigue tomando forma en medio de un intenso debate político, mientras avanza la recolección de firmas y recursos económicos impulsada por sectores afines al gobierno del presidente Gustavo Petro. Sin embargo, los resultados preliminares evidencian que el proceso aún está distante de alcanzar los objetivos planteados para materializar esta propuesta.

De acuerdo con información revelada por Caracol Radio, el comité promotor ha logrado reunir hasta ahora cerca de un millón de firmas, una cifra significativa pero todavía insuficiente frente a la meta de al menos cinco millones de apoyos ciudadanos que se han planteado como objetivo político para respaldar la convocatoria.

En paralelo, también se ha iniciado la recolección de recursos económicos para financiar la logística de esta iniciativa, incluyendo la impresión de formularios, actividades de movilización y pedagogía ciudadana. Según los datos conocidos, el recaudo de dinero apenas alcanza varios cientos de millones de pesos, lo que refleja un avance limitado frente a las necesidades de una campaña nacional de gran escala.

La propuesta de una Asamblea Constituyente ha sido una de las banderas políticas más relevantes del actual gobierno, con la intención de introducir reformas estructurales al sistema institucional del país. No obstante, el proceso enfrenta importantes retos tanto en el terreno jurídico como en el político, ya que su viabilidad depende no solo de la recolección de firmas, sino también de cumplir con los requisitos legales establecidos en la Constitución y de obtener respaldo ciudadano en una eventual consulta popular.

Expertos coinciden en que, aunque la recolección de firmas es un mecanismo válido de participación, el camino para convocar una Constituyente es complejo y requiere una articulación institucional que incluye al Congreso de la República y a la Corte Constitucional. En este contexto, el avance actual es visto como una etapa inicial que aún debe consolidarse para tener impacto real en el escenario político nacional.

El debate alrededor de esta propuesta ha generado posiciones divididas entre distintos sectores, mientras algunos la consideran una oportunidad para reformar aspectos clave del Estado, otros advierten sobre los riesgos de abrir la Constitución de 1991 en un momento de alta polarización.

Con estos primeros resultados, la iniciativa entra en una fase decisiva en la que sus promotores deberán acelerar la recolección de apoyos y fortalecer su estrategia de financiación si buscan convertir la idea de una Constituyente en una realidad política en Colombia.