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Alertan por retenes ilegales y cobros forzados a conductores en la Troncal del Caribe

Cortesía

Conductores y transportadores que se movilizan por la Troncal del Caribe, en el tramo que comunica a Barranquilla con Ciénaga, denunciaron la instalación de retenes ilegales en los que grupos de personas encapuchadas estarían deteniendo vehículos para exigir pagos de hasta 30.000 pesos a cambio de permitirles continuar su recorrido. La situación ha generado temor, congestión y un ambiente de inseguridad en una de las vías más importantes del Caribe colombiano.

Los hechos se han presentado en inmediaciones del peaje de Tasajera, en jurisdicción del municipio de Sitionuevo, Magdalena. Uno de los casos más recientes fue denunciado por el abogado José Humberto Torres, director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras para Magdalena y Atlántico, quien aseguró que fue retenido junto a decenas de conductores y presionado para entregar dinero. Según relató, los cobros serían reiterados y organizados, afectando tanto a vehículos particulares como a transporte de carga y servicio público.

A través de redes sociales, Torres compartió imágenes de los presuntos responsables y afirmó que incluso tendría identificado a quien lidera el grupo que estaría detrás de estas prácticas, las cuales, según los denunciantes, no son hechos aislados y se han repetido en varias ocasiones en este corredor vial.

La situación encendió las alarmas en el sector de la infraestructura. Héctor Carbonell, director regional de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, calificó lo ocurrido como una extorsión directa contra los conductores y pidió una intervención inmediata de las autoridades. Señaló que estas acciones, además de ilegales, implican comportamientos violentos que ponen en riesgo la integridad de quienes transitan por la vía y podrían derivar en una tragedia si no se actúa a tiempo.

Los usuarios afectados manifestaron que, ante la ausencia de una respuesta oportuna de la fuerza pública, muchos optan por pagar por miedo a represalias, lo que incrementa la sensación de indefensión. Además de las pérdidas económicas, denunciaron retrasos, trancones y un clima de tensión permanente que afecta la movilidad y la seguridad de las familias que utilizan este eje vial estratégico para la región Caribe.

Ante este panorama, los conductores y gremios reiteraron el llamado a las autoridades civiles y de Policía para que restablezcan el control, garanticen la libre circulación y eviten que estos hechos sigan repitiéndose en la vía Barranquilla–Santa Marta.