Abelardo de la Espriella asumió este viernes 7 de agosto de 2026 como nuevo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia realizada en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, en Cali.
Ante cerca de 2.500 asistentes, De la Espriella tomó el juramento como jefe de Estado y recibió la banda presidencial de manos de Honorio Miguel Henríquez, presidente del Senado. En el mismo acto, José Manuel Restrepo asumió como vicepresidente de la República.
El nuevo mandatario llegó acompañado por su esposa, Ana Lucía Pineda, y sus hijos. La ceremonia contó además con la presencia de varios invitados internacionales, entre ellos el rey Felipe VI de España y los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Argentina, Javier Milei; y Panamá, Raúl Mulino. También asistieron representantes de otros gobiernos y dirigentes deportivos internacionales.
Tras la posesión, De la Espriella se trasladó al Cantón Militar Pichincha, desde donde pronunció su primer discurso como presidente. Allí presentó varias de las decisiones que pretende tomar durante los primeros días de su administración.
Uno de los anuncios estuvo relacionado con las finanzas públicas. El presidente aseguró que firmará un decreto para congelar el gasto público y cuestionó el crecimiento del endeudamiento durante el gobierno anterior.
También anunció una reforma estructural al sistema tributario y confirmó que buscará eliminar el impuesto al patrimonio. De acuerdo con las cifras citadas por La República, durante el primer semestre de 2026 este impuesto permitió recaudar $776.101 millones, equivalente al 56,4 % de la meta establecida para todo el año.
En materia energética, el mandatario anunció que su Gobierno autorizará el llamado fracking responsable y sostenible, una decisión que, según explicó, busca fortalecer la seguridad energética del país.
La seguridad ocupó buena parte de su primer discurso. De la Espriella anunció la construcción de megacárceles destinadas a personas consideradas de alta peligrosidad y ordenó a las Fuerzas Militares y a la Policía combatir las estructuras criminales que operan en el territorio nacional.
El presidente también habló sobre la lucha contra los cultivos de coca y confirmó que su Gobierno implementará nuevamente la fumigación bajo condiciones que, según dijo, deberán proteger el medio ambiente.
Durante su intervención, De la Espriella aseguró que será presidente tanto de quienes votaron por él como de quienes respaldaron otras opciones políticas. También defendió el funcionamiento de las instituciones democráticas y afirmó que su Gobierno buscará recuperar el orden, la autoridad y la seguridad.
La jornada de posesión marcó además un cambio frente a la tradición presidencial colombiana, pues el acto principal se realizó en Cali y no en Bogotá. La decisión convirtió a la capital del Valle del Cauca en el escenario del inicio del nuevo Gobierno.
Con la llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño comienza un periodo de cuatro años en el que el nuevo mandatario deberá convertir sus anuncios de campaña y sus primeras decisiones en políticas concretas, mientras enfrenta desafíos fiscales, de seguridad y de crecimiento económico.







