El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda Castro aseguró que impulsaría acciones de desobediencia civil pacífica si el futuro gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella llegara a adoptar decisiones que, a su juicio, representen una violación de la Constitución, los derechos fundamentales o los principios democráticos del país. Las declaraciones fueron entregadas en medio del debate político que continúa tras las elecciones presidenciales y han generado reacciones entre distintos sectores.
Cepeda explicó que su posición no constituye un desconocimiento de los resultados electorales, sino una advertencia sobre el papel que ejercerá la oposición durante el próximo cuatrienio. El dirigente del Pacto Histórico reiteró que reconoce la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) oficializara el escrutinio, pero señaló que mantendrá una vigilancia permanente sobre las decisiones del nuevo Ejecutivo.
De acuerdo con el congresista, la desobediencia civil es un mecanismo legítimo de resistencia pacífica contemplado en las democracias cuando existen actuaciones que puedan poner en riesgo el Estado social de derecho. Cepeda afirmó que recurriría a este tipo de acciones únicamente si se presentan medidas que desconozcan las garantías constitucionales, afecten las libertades públicas o impliquen retrocesos en materia de derechos humanos. Estas manifestaciones se producirían dentro del marco de la protesta pacífica y del orden democrático.
Las declaraciones surgieron luego de que el senador reiterara que ejercerá una oposición “democrática, vigilante y constructiva” frente al gobierno que asumirá funciones el próximo 7 de agosto de 2026. En su pronunciamiento, Cepeda también insistió en que defenderá los avances sociales alcanzados durante los últimos años y aseguró que responderá por las vías institucionales ante cualquier iniciativa que considere contraria al orden constitucional.
Por su parte, Abelardo de la Espriella, quien fue declarado oficialmente presidente electo tras imponerse por un estrecho margen en la segunda vuelta presidencial, ha manifestado que buscará implementar un programa enfocado en la seguridad, la reactivación económica, el fortalecimiento institucional y la lucha contra la criminalidad. La diferencia entre ambos candidatos fue inferior al uno por ciento de la votación válida, reflejando el alto nivel de polarización que marcó la contienda electoral.
El escenario político anticipa un periodo de intenso debate entre el Gobierno y la oposición en el Congreso de la República. Mientras la nueva administración prepara la conformación de su gabinete y la presentación de sus primeras reformas, el Pacto Histórico ha dejado claro que ejercerá un control político permanente y que recurrirá a los mecanismos democráticos y constitucionales para expresar sus diferencias frente a las decisiones del Ejecutivo.







