En medio del pulso político previo a las elecciones presidenciales de 2026, la candidata Paloma Valencia volvió a encender el debate nacional tras responder a las críticas de su fórmula vicepresidencial Juan Daniel Oviedo, quien expresó su desacuerdo frente a la posibilidad de nombrar al expresidente Álvaro Uribe Vélez como ministro de Defensa.
La controversia surgió luego de que Valencia planteara públicamente la opción de que Uribe asumiera esa cartera en un eventual gobierno suyo, una idea que generó reacciones tanto dentro como fuera de su campaña. Oviedo, por su parte, manifestó que el país necesita liderazgos renovados para enfrentar los retos de seguridad, marcando una diferencia de criterio frente a la propuesta de la candidata.
Ante este escenario, Valencia fue enfática en su respuesta al señalar que la conformación de su gabinete será una decisión exclusiva de quien llegue a la Presidencia, dejando claro que no aceptará vetos en la selección de sus ministros. Además, aseguró que su proyecto político está abierto a integrar figuras de distintos sectores ideológicos, con el objetivo de construir soluciones efectivas para el país.
La candidata del Centro Democrático defendió la experiencia de Uribe en materia de seguridad, recordando su gestión durante sus dos periodos presidenciales entre 2002 y 2010, etapa en la que se implementaron políticas contundentes contra grupos armados ilegales. Según Valencia, este tipo de trayectoria resulta valiosa en el contexto actual del país.
El debate también se da en un momento clave de la campaña, donde las alianzas políticas y los mensajes programáticos comienzan a definir el rumbo de los candidatos en la recta final hacia la primera vuelta. Analistas consideran que este tipo de diferencias internas refleja los retos de cohesión dentro de las fórmulas presidenciales, especialmente cuando se busca atraer votantes de distintos sectores.
En paralelo, el propio Álvaro Uribe ya ha manifestado públicamente que no estaría interesado en asumir el cargo de ministro de Defensa, argumentando razones personales y de edad, aunque reiteró su respaldo político a Valencia.
El cruce de declaraciones entre Valencia y Oviedo pone en evidencia las tensiones dentro de la campaña y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el modelo de seguridad que debería adoptar Colombia en los próximos años. Mientras tanto, la candidata insiste en que su propuesta busca fortalecer las instituciones y garantizar resultados concretos frente a los desafíos del país.
Con este panorama, la campaña de Paloma Valencia continúa en medio de un delicado equilibrio entre consolidar apoyos en sectores tradicionales y atraer votantes que demandan renovación, en una contienda electoral cada vez más marcada por contrastes y definiciones estratégicas.






