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Nuevas revelaciones apuntan a que irregularidades en la UNGRD se habrían originado antes del gobierno Petro

El escándalo de corrupción que rodea a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres sigue ampliando su alcance tras la aparición de nuevos elementos que indicarían que las prácticas irregulares no comenzaron en la actual administración, sino que tendrían antecedentes en el gobierno del expresidente Iván Duque.

De acuerdo con investigaciones periodísticas recientes, uno de los puntos clave se centra en decisiones adoptadas por el entonces director de la entidad, Eduardo José González, quien habría autorizado contratos de alto valor en los últimos días de la administración anterior, cuando ya se acercaba el cambio de gobierno.

Estos contratos, según las revelaciones, fueron firmados en un contexto de premura y bajo condiciones que hoy generan cuestionamientos sobre la transparencia de los procesos, lo que refuerza la hipótesis de que la estructura que permitió los hechos de corrupción venía operando desde tiempo atrás.

El caso de la UNGRD ha sido uno de los mayores escándalos recientes en Colombia, con investigaciones que apuntan a un entramado de contratación irregular que habría comprometido recursos públicos por cifras que incluso superan el billón de pesos, mediante mecanismos que simulaban competencia entre empresas y facilitaban la adjudicación directa de contratos.

Además, informes previos ya advertían sobre el manejo opaco de recursos en la entidad durante la pandemia, cuando se habrían identificado estrategias para evadir controles en la contratación pública, así como indicios de uso político de la institución para la asignación de recursos.

En el desarrollo de las investigaciones, también han salido a la luz testimonios, documentos y seguimientos que evidenciarían cómo estas prácticas se consolidaron con el paso del tiempo, involucrando a diferentes actores y niveles del Estado.

Aunque gran parte del escándalo ha impactado directamente a funcionarios del actual gobierno, las nuevas revelaciones abren un debate sobre la continuidad de las fallas estructurales en la gestión de la entidad y la necesidad de revisar su funcionamiento a lo largo de distintas administraciones.

Analistas coinciden en que este caso no solo expone posibles responsabilidades individuales, sino también debilidades institucionales que habrían permitido la repetición de esquemas irregulares en el manejo de recursos destinados a atender emergencias en el país.

Mientras avanzan las investigaciones judiciales, el caso de la UNGRD se consolida como uno de los episodios más complejos en materia de corrupción en Colombia, con implicaciones políticas que trascienden gobiernos y que siguen generando fuertes repercusiones en la opinión pública.