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Revelan plan de disidencias de las FARC para replicar modelo de control territorial en Antioquia

Disidencias de alias "Calarca"

Un informe de inteligencia conocido en las últimas horas dejó al descubierto una estrategia de alto impacto diseñada por las disidencias de las Farc lideradas por alias Alexander Díaz Mendoza, que buscaba consolidar una estructura armada en Antioquia con características similares a las que existieron en la antigua zona de distensión del Caguán a finales de los años noventa.

De acuerdo con información revelada por fuentes cercanas a las investigaciones, el objetivo del grupo ilegal era establecer un control territorial progresivo en varias subregiones del departamento, replicando un esquema de dominio armado, social y económico que les permitiera operar con amplia libertad, limitar la presencia estatal y consolidar economías ilícitas. Este modelo ha sido comparado por las autoridades con un “Caguán 2.0”, en referencia a la zona desmilitarizada que existió durante el gobierno de Andrés Pastrana entre 1998 y 2002, donde la entonces guerrilla de las Farc llegó a tener control total del territorio.

Las investigaciones indican que el plan incluía la expansión de estructuras armadas mediante el traslado de hombres desde otras regiones del país, principalmente desde el sur, con el fin de fortalecer la presencia en zonas estratégicas de Antioquia. Este despliegue iba acompañado de la creación de redes logísticas para el transporte de armamento y municiones, algunas de ellas provenientes de corredores ilegales que conectan con la frontera venezolana.

Además, se estableció que dentro de la estrategia también se contemplaba el fortalecimiento de economías ilegales como el narcotráfico, la minería ilícita y la extorsión, actividades que históricamente han financiado a las disidencias de las Farc tras la firma del acuerdo de paz de 2016.

Las autoridades señalaron que uno de los puntos más preocupantes del plan era la intención de ejercer control social sobre las comunidades, imponiendo normas, restringiendo la movilidad y consolidando estructuras de poder local, lo que habría generado un grave riesgo para la población civil en estas zonas del departamento.

En paralelo, operaciones recientes de la Fuerza Pública han permitido detectar movimientos de material de guerra hacia Antioquia, como la incautación de miles de cartuchos que, según información oficial, estaban destinados a reforzar a los grupos armados que operan en la región. Detrás de estas acciones estaría alias “Arley”, un cabecilla enviado desde el Cauca para reorganizar las estructuras ilegales en medio de la presión militar.

Este panorama se enmarca en la expansión que han venido registrando las disidencias en diferentes regiones del país, en medio de disputas internas y el control de rutas estratégicas del narcotráfico, lo que ha intensificado los enfrentamientos y los riesgos para las comunidades rurales.

Frente a estos hallazgos, las autoridades mantienen operativos en Antioquia para frenar la consolidación de estas estructuras y evitar que se materialice un escenario de control territorial similar al que marcó uno de los capítulos más complejos del conflicto armado colombiano.