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Barranquilla refuerza protección del manglar de la ciénaga de Mallorquín con instalación de retenedores flotantes para controlar residuos

La Alcaldía de Barranquilla puso en marcha una nueva estrategia ambiental en la ciénaga de Mallorquín con la instalación de retenedores flotantes diseñados para frenar el avance de residuos sólidos hacia las zonas más sensibles del ecosistema manglar. La iniciativa, que hace parte del Plan Maestro de Recuperación Integral del humedal desarrollado junto al Banco Interamericano de Desarrollo, busca reducir la contaminación, fortalecer el monitoreo ambiental y avanzar en la conservación de uno de los espacios naturales más importantes del territorio.

Los dispositivos fueron ubicados en puntos estratégicos del Ecoparque Ciénaga de Mallorquín como un piloto que permitirá interceptar materiales flotantes antes de que afecten la biodiversidad y el equilibrio ambiental del área. Con esta intervención, el Distrito pretende mejorar el control sobre los residuos que circulan en el cuerpo de agua y evitar que lleguen a sectores críticos donde el manglar cumple funciones esenciales para la regulación climática, la protección costera y el hábitat de diversas especies.

El proyecto se desarrolla dentro de las metas ambientales contempladas en el Plan de Desarrollo 2024 2027, bajo una estrategia orientada a la captura, gestión y aprovechamiento de residuos sólidos. La iniciativa cuenta con el apoyo técnico de la Universidad Simón Bolívar, institución que participa en la ejecución y seguimiento de las acciones implementadas en la ciénaga. Los retenedores, fabricados en fibra de vidrio y elaborados con mano de obra local, buscan además impulsar soluciones sostenibles que involucren a la comunidad en procesos de innovación ambiental.

De manera paralela, equipos de investigación del Centro de Biodiversidad y Cambio Climático ADAPTIA adelantan labores de monitoreo para identificar el tipo y la cantidad de desechos recolectados, así como evaluar alternativas para su reciclaje o disposición final. Este proceso permitirá generar datos científicos que orienten futuras decisiones y que podrían facilitar la expansión del modelo hacia otros sectores afectados por la acumulación de residuos dentro del humedal.

La intervención forma parte de un plan más amplio que contempla veinte proyectos organizados en seis líneas estratégicas enfocadas en la recuperación ambiental de la ciénaga. Entre estas acciones se priorizan programas de conservación y restauración de ecosistemas estratégicos, con el objetivo de mejorar las condiciones del entorno natural y consolidar políticas públicas que garanticen la sostenibilidad del manglar y la protección del patrimonio ambiental de Barranquilla.