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Inundaciones en Montería desbordaron expectativas técnicas y dejaron a miles sin hogar

Foto: Carlos Ortega (EFE)

La creciente de las aguas del rio Sinú en Montería superó ampliamente las proyecciones previstas para eventos de 100 años, generando una emergencia sin precedentes en amplios sectores urbanos y rurales del municipio, según informó el alcalde Hugo Kerguelén al presentar un balance preliminar de las inundaciones que han azotado la región durante la última semana.

En una ciudad marcada por la historia del río que la atraviesa, el mandatario local reveló que las precipitaciones extraordinarias y el aumento del caudal provocaron inundaciones que sobrepasaron la capacidad de las infraestructuras de control y mitigación existentes, diseñadas para enfrentar eventos hidrológicos de menor magnitud. El Sinú, con niveles superiores a sus registros habituales para febrero, obligó a las autoridades a activar planes de contingencia y a desplegar asistencia humanitaria en los barrios más afectados.

De acuerdo con las cifras dadas por el alcalde, al menos uno de cada cinco habitantes de Montería, aproximadamente 100.000 personas, se ha visto afectado por la emergencia, que también impactó 18 de los 27 corregimientos del municipio, con más de 36.000 hectáreas inundadas y una comuna completa bajo el agua. A pesar de la magnitud de la crisis, el Gobierno local informó que hasta el momento no se han registrado fallecidos ni desaparecidos, y que las labores de rescate y atención continúan activas en varios sectores.

La inusual combinación de frentes fríos provenientes del norte y vientos cálidos del Caribe intensificó las lluvias, incrementando el caudal del Sinú de manera abrupta y provocando que buscara antiguos cauces naturales, lo que facilitó la expansión del agua hacia zonas urbanas que no estaban preparadas para tal volumen hídrico. Este comportamiento hidrológico superó los parámetros considerados en el diseño de obras de gestión del riesgo y estructuras de contención, generando una respuesta de emergencia.

La emergencia también obligó a tomar decisiones en sectores sensibles como el educativo, donde 102 de las 256 sedes escolares públicas resultaron afectadas, lo que llevó a anticipar las vacaciones por un periodo de 15 días, según explicó el alcalde Kerguelén. Además, cerca de 5.200 personas permanecen en albergues, principalmente en la comuna uno y zonas rurales, donde reciben atención básica y alimentación gracias a la articulación de la administración municipal con organizaciones comunitarias.

Pese a que el nivel del río ha mostrado ligeros descensos, las autoridades mantienen la alerta activa y han señalado que la recuperación de la normalidad tomará tiempo, ya que el impacto de las inundaciones ha generado afectaciones en conectividad vial, viviendas, servicios públicos y centros de salud. El alcalde aseguró que los recursos locales son insuficientes para enfrentar esta crisis y reiteró la necesidad de apoyo del Gobierno Nacional para acelerar la respuesta humanitaria y los esfuerzos de reconstrucción.

El panorama vivido en Montería demuestra la magnitud de los efectos que las lluvias extremas pueden tener en un territorio cuando los eventos hidrometeorológicos se salen de los patrones históricos, y pone sobre la mesa la discusión sobre la adaptación y resiliencia frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.