Vinculan la pérdida de audición en adultos mayores con la demencia

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Alrededor de 2.500 millones de personas vivirán con algún grado de pérdida de audición en 2050, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de las personas mayores, la presbiacusia o pérdida auditiva por la edad, impacta negativamente en sus capacidades funcionales, emocionales, en la salud en general, y también en sus habilidades cognitivas.

De hecho, una nueva investigación liderada por científicos de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg (Estados Unidos) revela que los adultos mayores que sufren una pérdida de audición tienen más probabilidades de desarrollar algún tipo de demencia, si bien destaca que el tratamiento de los problemas de oído en los mayores puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo.

Los investigadores analizaron los datos de 2.413 personas, de las que alrededor de la mitad tenían más de 80 años y que constituían una muestra representativa a nivel nacional, y comprobaron que aquellas cuya presbiacusia era más grave tenían más probabilidades de padecer demencia, aunque dicha probabilidad se reducía entre las que utilizaban audífonos para solucionar la hipoacusia.

Los resultados del estudio se han publicado en Journal of the American Medical Association y respaldan los hallazgos de trabajos anteriores que indican que la pérdida auditiva podría constituir un factor de riesgo de demencia y que su tratamiento puede disminuir el riesgo de sufrir este trastorno mental.

Tratar la pérdida auditiva para reducir el riesgo de demencia

“Este estudio refina lo que hemos observado sobre el vínculo entre la pérdida auditiva y la demencia, y genera apoyo para la acción de salud pública para mejorar el acceso a la atención auditiva”, ha afirmado la autora principal Alison Huang, investigadora asociada principal en el Departamento de Epidemiología de la Escuela Bloomberg y en el Centro Coclear para la Audición y la Salud Pública, también en la Escuela Bloomberg.

Huang y sus colegas analizaron un conjunto de datos representativos a nivel nacional del Estudio Nacional de Tendencias de Salud y Envejecimiento (NHATS) y encontraron una clara asociación entre la gravedad de la pérdida auditiva y la demencia. La prevalencia de demencia entre los participantes con pérdida auditiva moderada/grave fue un 61% mayor que la prevalencia entre los participantes con audición normal. El uso de audífonos se asoció con una prevalencia un 32% menor de demencia en los 853 participantes con pérdida auditiva moderada/grave.

Todavía no se ha aclarado cómo se relaciona la pérdida de audición con la demencia, y los estudios llevados a cabo hasta ahora lo atribuyen a varios mecanismos potenciales, pero los autores del nuevo trabajo esperan comprender mejor el efecto del tratamiento de la pérdida auditiva en la cognición y la demencia a partir de su Estudio de Evaluación de la Salud Cognitiva y el Envejecimiento en Ancianos (ACHIEVE), un ensayo aleatorio cuyos resultados de tres años se esperan conocer este año.