En el departamento de Norte de Santander, específicamente en la zona del Catatumbo, un ataque contra el oleoducto Caño Limón – Coveñas afectó al río Tibú con el derrame de crudo en el kilómetro 364, en jurisdicción de la vereda Campo Seis.

Ante esta emergencia, Ecopetrol activó un plan de contingencia con la instalación de una serie de barreras. Esto con el fin de controlar la mancha y evitar que se desplace río abajo.

De igual manera, la empresa había desplegado un equipo de apoyo para evaluar los daños ambientales en la zona.

Sin embargo, Ecopetrol indicó que hombres armados emboscaron al personal y hurtaron los equipos y el vehículo en el que se movilizaban.

Según las directivas de Ecopetrol “el avance de la mancha ya se contuvo. Ahora el paso a seguir es separar todo el crudo de las aguas de este río”.

Medidas adicionales

Debido a la gravedad del asunto, entidades como la Corporación autónoma regional de la Frontera Nororiental (Corponor) y el Ministerio de Ambiente se encuentran en el lugar para mitigar el daño ambiental.

Ecopetrol anunció que se establecieron varios bloqueos en sectores aledaños al oleoducto por posibles atentados contra la infraestructura.

También implementaron medidas adicionales para cerrar y prevenir válvulas piratas, las cuales han sido instaladas en las últimas semanas.

La empresa hizo un llamado a los cuerpos de Gestión del Riesgo de Desastres y organismos de socorro en la región para que implementen planes de contingencia y apoyen la labor de limpieza.

Según el Ministerio de Ambiente, en el último años se han presentado 1.135 delitos contra este oleoducto. Esto acarreó un costo cercano a los 157 mil millones de pesos.

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