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Panamá cumple con lentitud medidas para enfrentar el coronavirus

Una semana después de confirmar el primer caso de coronavirus en Panamá, la población asume con lentitud las restricciones del Gobierno para frenar la expansión de la pandemia, que ya deja un muerto y 54 contagiados en el país.

En un recorrido por Ciudad de Panamá, Efe pudo constatar que aquellos establecimientos obligados a cerrar cumplen la norma: no se puede superar los 50 individuos y estos deben usar mascarilla.

Pero aún se pueden ver viandantes por las principales calles de la ciudad, a pesar de la recomendación del Gobierno de permanecer en casa.

En medio de una confusión sobre el cierre de restaurantes, puesto que este domingo el Ministerio de Salud no dejó claro sí se podría atender en sala, y llegó a emitir tres comunicados diferentes al respecto, los mesones comienzan a restringir la entrada de personas.

Los centros comerciales, normalmente repletos, están casi vacíos desde hace días, y el tráfico de la capital se ha reducido casi hasta la mitad.

El Gobierno decretó a partir de este lunes el cierre temporal de áreas de diversión de hoteles, los bares, discotecas, cantinas, parrilladas, casinos, salas de fiestas, tabernas y similares, y prohibió la entrada de extranjeros al país.

El decreto establece el cierre de “establecimientos comerciales en todo el país, excepto supermercados, farmacias, centros médicos y establecimientos para la venta de productos de salud, así como combustible y alimentos”.

Las grandes superficies comerciales y los establecimientos de todo tipo, incluidos los restaurantes, permanecen abiertos, según pudo comprobar EFE.

Las consultas médicas privadas funcionan y atienden con normalidad a sus pacientes, constató EFE, en medio de una confusión asimismo de las restricciones al respecto por parte del Gobierno.

A pesar de que el gobierno ha recomendando evitar las aglomeraciones, los supermercados amanecen con largas filas de personas esperando hacer grandes compras, para lo que está limitada la entrada.

Las filas también se acumulan en los cajeros de los bancos, donde las personas retiran el dinero de la quincena, y en algunas entidades del estado como la Autoridad de Pasaportes de Panamá.

Los productos de higiene como el gel alcoholado y las mascarillas se han agotado en farmacias y supermercados, pero está la alternativa de comprarlos en los puesto de buhonerías ambulantes.

PREOCUPACIÓN POR LA ECONOMÍA

“Como comerciantes tenemos muchas cosas que pagar como los empleados o el alquiler. Esto también complica la situación del hogar, puesto que todos tenemos una familia que mantener y facturas que pagar”, dijo a Efe Isabel Chang, comerciante china de un minisupermercado en una de las calles más transitadas de la capital.

Según Chang, “el Gobiernno y la Superintendencia de Bancos no han hecho eco de suspender los pagos. Si nosotros como comerciantes vemos que los gastos nos persiguen tendremos que venir a abrir para ver lo que se puede ganar”, declaró Chang preocupada por la economía de su negocio.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), aunque apoyó las medidas adoptadas por el Ejecutivo, reconoció que estas mismas causarán un gran impacto económico a corto y mediano plazo.

Ante la medida de no sobrepasar las 50 personas por establecimiento, el presidente de la CCIAP, Juan de la Guardia, apuntó que están tratando de analizar con el gobierno puesto que “lo importante es el distanciamiento de un metro entre cada persona”, dijo en una entrevista en el canal Telemetro.

El presidente panameño, Laurentino Cortizo, pidió a la empresa privada e instruyó a los entes estatales para que se aplique “la nueva Ley de Teletrabajo, en la medida que sea posible, para mantener a la mayor cantidad de personas en casa”.

Para enfrentar los efectos económicos ante la semiparálisis del país, Cortizo ya anunció planes para dar facilidades fiscales a las empresas que no despidan personal, cero arancel a la importación de equipos médicos y productos de aseo personal, entre otros, así como acuerdos con la banca para impulsar el crédito.

En Panamá están suspendidas las clases, los eventos deportivos y culturales y todos aquellos que involucren aglomeraciones de personas. La violación de estas disposiciones con lleva multas de entre 500 y 5.000 dólares.

Los vuelos procedentes de Europa y Asia fueron prohibidos desde el sábado por 30 días prorrogables, con excepción de aquellos humanitarios y los que sean para traer insumos médicos.

También se ha prohibido la entrada al pa{is de extranjeros, y loa de panameños o extranjeros con permiso de residencia en el país esta permitida pero condicionada a una cuarentena inmediata. EFE