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Pablo López, un cajero que está en el olimpo de los grandes

Son tres los instrumentos musicales originales en un conjunto típico vallenato; caja, acordeón y guacharaca. Aunque el vallenato se conoció primero en guitarra, pero cuando el guajiro Francisco el Hombre se encontró con el acordeón, todo cambió para el folclor vallenato. Con el tiempo nacen estos tres complementos y es cuando hacen un triumbirato musical que todavía prevalece en estos tiempos. Aunque el instrumento alemán por su estética resalta más, hay un juglar que se encargó de darle el realce que este instrumento hecho en Colombia merecía y es ahí cuando Pablo López quien con su caja embrujadora la sacó de su escondida posición del conjunto y le dio el puesto que ella se merece.  López, nació en la Paz (Cesar), un 18 de noviembre de 1935, en la familia de Pablo Rafael López y Agustina Gutiérrez, es el mayor de once hermanos, crece en un ambiente musical, su padre y abuelo también fueron músicos.

Por esa cosas de la vida Pablo López inicio su amor por el folclor vallenato tocando el acordeón desde los ocho años y su hermano Miguel era cajero.  Hasta que un día seis años después los hermanos cambiaron de instrumentos porque Pablo le daba el palpito que la caja lo iba a llevar al olimpo de los mejores juglares de esta música vernácula.  López siempre ha dicho que le gusta más la caja porque su percusión es muy personal. El destino le tenía algo presupuestado para su vida, en una parranda el cajero titular del grupo se emborrachó y un acordeonero llamado Víctor Soto, lo puso a tocar y de ahí en adelante todos se dieron cuenta que el era el mejor de los mejores. Llega a la capital de la república en 1956, grabó su primer disco, al lado de Esthercita Forero, “La Novia de Barranquilla”, con el Acordeón de Víctor Soto, pero no era de vallenato, tradicional, eran más instrumentos y se tocaban cumbias y música de Pacho Galán, en aquella época en Bogotá, en ese tiempo, el tocar solo vallenato, era casi un delito.

En la misma capital cuatro años después en Radio Santafé, en el programa Meridiano en la Costa, se comenzó a oír por primera vez un vallenato en una emisora de la capital y este maestro  de la caja no podía faltar. En 1968 grabó con sus hermanos, en una larga duración titulada; “Los Hermanos López, Lo último en Vallenato”, ahí se comienza a forjar una leyenda llamada Pablo López. En ese mismo año se realizó la primera versión del Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, y tocó al lado del primer rey del festival, Alejo Durán. Representó a Colombia en la Olimpiadas de México que se realizaron ese mismo año allí Colombia llegó a la final, junto con Alemania Occidental y se ganó una medalla de oro que está en el sede del Comité Olímpico Colombiano”. Junto con sus hermanos Miguel y Elberto “él Debe” López, fueron reyes del Festival de la Leyenda Vallenata en 1972 y 1980 respectivamente, Alfredo Gutiérrez, “El tres coronas”, es primo suyo y Álvaro y Navín, sus sobrinos, también se coronaron en Valledupar en 1992 y en el 2002.

Con el tres veces rey vallenato Alfredo Gutiérrez tocó y ganó en Valledupar. Después de retirarse por su propia elección volvió para el primer Rey de Reyes, que ganó junto con Nicolás “Colacho” Mendoza en 1987, derrotando al juglar ya fallecido Alejo Dúran. En 1972 se da inicio a la figura del cantante solista en el vallenato y los Hermanos López, impusieron el cantante vallenato, con Jorge Oñate, quien fue el primero, luego vino Poncho Zuleta, tiempo más adelante Diomedes Díaz, quien fue de dicho conjunto. Uno de los momentos más especiales en la vida musical del maestro Pablo, fue sin duda en el festival de 1972, cuando obtuvo con su hermano Miguel, el primer puesto, pero además tocó un solo de puya donde la Plaza Alfonso López estalló en júbilo cuando terminó de toca su embrujaste caja y al oír el veredicto de jurado de que eran los ganadores fue la locura y fue cuando él llegó al olimpo.

Su cantante preferido es Jorge Oñate, también destaca a Poncho Zuleta, Ivo Díaz, Iván Villazón y Diomedes Díaz. Entre los acordeoneros sus favoritos son sus hermanos Miguel y “Él Debe”, al igual que Alejo Durán, Luís Enrique Martínez, Emiliano Zuleta Baquero y Alfredo Gutiérrez; de los actuales destaca a Gonzalo “El Cocha” Molina. Él recuerda con orgullo que ha viajado más de diez veces a Europa, y que su caja ha retumbado, en Rusia, Suecia, Alemania, Finlandia y Portugal, entre otros países, como anécdotas evoca que acompañó a Gabriel García Márquez a Estocolmo a recibir el premio Nóbel en 1982 y que también en los ochenta, en Moscú, el guacharaquero del grupo fue el carranguero Jorge Veloza. Pablo López es un ícono de la música vallenata, el cajero más grande que ha tenido este folclor y un juglar colombiano que recibirá muy orgulloso su gran homenaje este año en Valledupar.

By: Alexander Lewis Delgado