Noa Pothoven era una joven de tan solo 17 años que falleció el pasado 2 de junio tras dejar de alimentarse y beber, un hecho que conmovió al mundo entero al informar de forma errada que se le había realizado la eutanasia.

La joven de nacionalidad holandesa sufría de estrés postraumático, depresión y anorexia debido a que en su infancia fue víctima de abusos sexuales, primero la edad de 11 años por un supuesto amigo, un año después sucedió lo mismo en la casa de un compañero y además confesó que a sus 14 años fue violada por dos hombres.

Pothoven era conocida en Holanda por escribir su autobiografía titulada “Winnen of lerén, lo que significa Ganar o aprender, donde confesaba sus agresiones y su batalla contra la anorexia, este libro fue un grito de dolor.

En su cuenta de Instagram, que ahora se encuentra inactiva realizó una publicación con un mensaje de despedida en el cual escribía que, “No me voy a andar con rodeos: voy a estar muerta como mucho en diez días. Tras años de lucha, mi lucha ha terminado. Por fin voy a ser liberada de mi sufrimiento porque es insoportable. No me intenten convencer de que esto no es bueno. Es una decisión bien considerada y definitiva.”

La eutanasia en Holanda es legal desde el año 2002 en un ámbito estricto, sus condiciones son: contar con al menos 12 años de edad y un consentimiento escrito por los padres hasta los 16 años, según esta ley entre los 16 y 18 años no deben tener acuerdo de los padres pero si deben estar implicados en el momento de tomar esta decisión.

Este procedimiento solo se realiza por medio de la institución Levenseindekliniek, la cual cuenta con el apoyo de 140 médicos y enfermeros. En los últimos años, esta institución ha recibido alrededor de 13.000 solicitudes de eutanasia, de las cuales solo 3.500 fueron aprobadas.

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