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Hay muchos millonarios que han recibido herencias, pero ese no es el caso de Zhou Qunfei, la mujer más rica del mundo en el ranking de los que han forjado su riqueza por sí mismos, según Forbes.

Con una fortuna estimada en US$7.100 millones, es la fundadora y directora ejecutiva de Lens Technology, una empresa que investiga, desarrolla, fabrica y vende pantallas de vidrio (de fracción de milímetro) que se usan en celulares, tabletas y computadores portátiles de firmas como Apple o Samsung.

A sus 48 años, lidera un imperio que genera gigantescas ganancias y, que según las proyecciones de mercado, seguirá creciendo.

Ayudando a criar cerdos y patos en una granja, tuvo que aprender a sobrevivir bajo duras condiciones y a los 16 años dejó la secundaria para buscar trabajo.

Se fue a vivir a la metrópolis de Shenzhen, en el sur de China, y ahí encontró un empleo fabricando vidrios para relojes por cerca de US$1 diario.

Rápidamente escaló en la empresa hasta que le dieron un rol de jefatura. Pero después de estar un tiempo en esa posición, a los 22 años Zhou decidió que quería emprender su propio negocio.

Con sus ahorros y el apoyo de familiares instaló un taller en el mismo departamento de tres habitaciones donde vivía.

Junto a su familia, se pusieron a fabricar vidrios para reloj, el nicho en el que Zhou se había especializado.

Con el tiempo, la emprendedora trabajó en el mejoramiento de las complicadas técnicas que se utilizan para obtener cristales de escaso grosor y alta calidad.

En aquel entonces las pantallas de la mayoría de los teléfonos eran de plástico y Motorola quería crear una de vidrio que fuera más resistente y de mejor calidad.

“Mi mayor desafío fue ganarle a mis rivales y conseguir el contrato con Motorola”, rememoró la empresaria en declaraciones a la prensa.

Unos años después, Apple lanzó el iPhone con su pantalla táctil de vidrio, revolucionando el mercado de los celulares. Era 2007 y en ese momento Apple escogió a Lens Technology como su proveedor.

Varios analistas, como Huang Yasheng del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), coinciden en que la empresaria es parte de una generación de emprendedoras que acumularon su fortuna partiendo desde abajo.

Como un símbolo de éxito, la empresaria fue la anfitriona del presidente Xi Jinping cuando vistió las oficinas centrales de su compañía.

“Mi padre había perdido la vista, así es que si poníamos una cosa en alguna parte, tenía que ser en el sitio correcto, exacto, o algo podía salir mal”, comentó la empresaria.

Actualmente sus dos mayores clientes son Apple y Samsung y es por eso que viaja continuamente en su jet privado a Silicon Valley y Seúl.Algo que a los 22 años, cuando fundó su empresa en aquel departamento de tres habitaciones, probablemente no estaba entre sus planes.

Y ahora que China está en una carrera por el desarrollo tecnológico, Zhou pareciera ser el tipo de empresario que el país requiere para competir en el mundo global.

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