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Medellín es la primera ciudad de Colombia con una política de atención social para los venteros informales y sus familias

- Hace más de diez años, en Medellín están congelados los permisos para trabajar en el espacio público

Medellín se convirtió en la primera ciudad del país con una política pública para venteros informales, regulados y no regulados, que incluye atención social, tanto para los beneficiarios y sus familias, con oferta institucional, legalidad en su labor y respeto por los acuerdos sobre el espacio público.

En el acto de lanzamiento del documento participaron más de 3.000 venteros, que representan a todos los sectores productivos, entre ellos: artesanos, artistas callejeros, centros comerciales, los indígenas y los grupos de las periferias, reunidos para celebrar este proceso que ha tenido un camino de varios años y que se ha construido de manera participativa e incluyente.

“Vamos a meterle la ficha para trabajar por ustedes porque yo sé que detrás de cada uno hay una familia que los espera, hay un sueño, hay una dificultad, hay una necesidad, hay una historia de dificultades gigantes, muchas privaciones y rechazos, pero en esta alcaldía no lo van a encontrar. Empezamos a trabajar en que esa política, que va a llevar recursos para los más vulnerables, se volviera una realidad. Y el llamado al resto de las ciudades del país a que hagan lo mismo, a que trabajemos por el mismo propósito. Yo sueño una Medellín en la que todos los vendedores informales se puedan pensionar, que puedan tener un ingreso garantizado básico, que puedan acceder a educación, que sus hijos tengan un futuro, afirmó el alcalde Daniel Quintero Calle.

Para lograr este objetivo, la Subsecretaría de Espacio Público reactivó el Comité Municipal de Atención al Ventero Informal y su Familia, a través de un proceso ampliado que culminó con la elección de ocho representantes que actúan como garantes de 12.000 familias.

Durante más de diez años, organizaciones de venteros informales han solicitado una hoja de ruta que atienda socialmente esta población y en 2014 se aprobó un acuerdo del Concejo de Medellín. Solo hasta esta administración se retomó la construcción y reglamentación de esta política, como reconocimiento a la labor de los venteros, su organización social y la realidad socioeconómica que enfrentan.

“El Plan de Desarrollo contempló los indicadores de trabajo social, de agenda social, de oferta de venteros informales. Dijimos que vamos a sacar adelante la política y estamos cumpliendo. Queremos lograr tres cosas desde la subsecretaría: la dignidad para la gente y el derecho al espacio público, la legalidad y los territorios públicos”, dijo el subsecretario de Espacio Público, Yomar Benítez.

Se estima que Medellín tiene unos 35.000 venteros informales. La cifra puede variar por el aumento de actividades informales en población migrante, víctimas del conflicto y desempleos generados por la pandemia.

“En nombre de los artesanos y todos lo venteros de Medellín, agradecemos al alcalde el poder humano que tiene, la calidad humana y la oportunidad que nos está dando con la política pública para nuestra ciudad, para nuestra gente, para nuestras familias, es una gran oportunidad para todos”, dijo Alejandra Vargas, líder de artesanos de la ciudad.

Actualmente, los venteros interesados deben dirigirse a las instalaciones de la Subsecretaría de Espacio Público y diligenciar un formulario de evaluación y caracterización para tener, de forma legal y regulada, una atención integral en su oficio diario en el espacio público local.

LaVibrante.Com