Imagen de un paisaje mexicano. Foto: Facebook Villa Vincenza Cuba.

México, al igual que las naciones latinas, sufre diversos escándalos de corrupción, donde funcionarios del Estado son los protagonistas. Lo anterior causó que baje la popularidad del máximo mandatario, el presidente Enrique Peña Nieto.

Para destacar, según los estudios realizados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía en 2017 el costo de la corrupción en gobiernos locales fue de unos US$400 millones aproximadamente. A continuación los tres escándalos:   

Boca del Río, uno de los lugares de mayor popularidad de Veracruz. Foto: Facebook Estampas de Mexico.

Veracruz y la abundancia. Transcurría el año 2012, cuando el candidato presidencial Enrique Peña Nieto declaró que algunos jóvenes, gobernadores y recientemente electos, eran un ejemplo de la nueva clase política en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde él estaba presente.

Uno de los seleccionados fue Javier Duarte, de Veracruz, quien seis años después se encuentra encarcelado y acusado de corrupción. Duarte construyó una red de empresas fantasma con el objetivo de desviar recursos públicos.

La mayor parte del presupuesto afectado fue para programas destinados a la salud, damnificados por ancianos pobres, atención a niños y desastres naturales.

El exgobernador fue detenido en abril del año pasado, pero el escándalo revivió este 29 de mayo cuando el gobernador de ese estado, Miguel Ángel Yunes, comunicó que la esposa de su antecesor, Karime Macías, tiene «una vida de lujo» en la ciudad de Londres.

Cabe mencionar que Macías fue presidenta del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), el organismo público responsable de atender a niños en cualquier tipo de situación vulnerable. El gobierno de Veracruz acusa a la esposa del exgobernador de desviar unos US$ 5,6 millones.

El presidente de México brinda un discurso. Foto: Facebook Enrique Peña Nieto.

La Casa Blanca. Este suceso tuvo como protagonista al presidente Enrique Peña Nieto, donde su esposa compró una mansión por el valor de US$7 millones en un barrio muy exclusivo de Ciudad de México.

La mansión, que fue vendida por el Grupo Higa, recibió diferentes contratos de obras públicas en los tiempos que Peña Nieto fue gobernador del Estado de México y dicho beneficio se mantuvo cuando el político fue elegido presidente del país.

Diferentes organizaciones civiles revelaron un conflicto de interés, pero una investigación ejecutada por la Secretaría de la Función Pública (SFP) determinó que no hubo irregularidades en la operación.

El caso, mejor conocido como “La Casa Blanca”, ocurrió en noviembre de 2014 y su efecto aún se mantiene. La polémica cerró un año con varias dificultades para el gobierno mexicano.

Una planta de Odebrecht, que opera en México. Foto: Twitter @OdebrechtSA.

Caso Odebrecht. En enero de 2016 la Secretaría de Economía mexicana decretó aranceles para la importación de polietilenos, que es un derivado del gas etileno.

Resulta curioso que en la medida, entre los principales beneficiados con el impuesto, se encontraba una empresa con nexos a la corporación Odebrecht. La historia vio la luz pública el 30 de mayo pasado, en el momento que un grupo de medios vinculados con la plataforma de filtraciones Mexicoleaks la publicó.

Una de las situaciones de mayor impacto es que funcionarios del gobierno, especialmente en el área de Petróleos Mexicanos, han sido señalados de recibir sobornos de la empresa brasileña para obtener jugosos contratos.

El monto que se hasta ahora se conoce es de US$10,5 millones. Sin embargo, de acuerdo con diferentes investigaciones de organizaciones civiles y periodísticas la empresa recibió contratos por decenas de millones más.

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